viernes, 14 de octubre de 2016

PERFILES 15 DE OCTUBRE DE 2016.

 

ANTETÍTULO: PERFILES

TÍTULO: Javier Fernández

RAMÓN BELLO SERRANO

Javier Fernández ajustando el paso va a favorecer la abstención del socialismo para permitir la investidura del partido más votado en las dos últimas generales. Gracias al patriotismo de unos cuantos (González, Fernández Vara, Susana Díez y el propio Fernández) se evitó lo que parecía inevitable en tiempos ayunos de valores democráticos. Se jalea a los estúpidos que procuran desplantes el día de la nación y se pretende una mayor proximidad con el que prefiere el pacto con el independentismo, favorece la desigualdad entre los españoles y maldice el centralismo democrático. Los patriotas eliminaron a Sánchez precisamente por ello y pretender abrir a machete la brecha entre la decencia y el peronismo. La reunión informal de Iglesias y Puigdemont muestra en toda su crudeza el ánimo deprecativo : aceptar el derecho a decidir es sumar a la bolsa los votantes del festivo Iceta y llamar a modo de ucase (de ahí la deprecación que del ruego pasa a lo imperativo) a los votantes indolentes o poco dados al esfuerzo y a la liturgia democrática. Tiene razón Javier Fernández cuando habla de Iglesias como un tipo que sale de su casa con una bolsa de basura que esparce sobre el socialismo. Cada puñado de cal viva es arrebatiña de voluntades o sufragios. Zapatero fue el primero en alterar el mandato no escrito en dejar gobernar al partido ganador en las elecciones: hurtó el poder a Mas en Cataluña y prometió públicamente lo que no podía ni debía: aceptar el estatut pese a ser contrario, en parte, a la Constitución Española, nación “discutida y discutible”. La negación del centralismo democrático (igualdad y solidaridad de la izquierda) cuarteó la gobernanza de González salvada en última instancia por Rubalcaba. El roto de Sánchez va recomponiéndolo Javier Fernández y a cada pespunte –a simple vista se ve y palpa la cicatriz del remiendo- ha de soportar los bailes de Iceta y de algunos despistados afanados en reconocerle a Sánchez méritos que pueden ser cualquier cosa excepto valores del socialismo que gobernó España. O el socialismo se refunda o padeceremos el falangismo de los peronistas al que Sánchez se entregaba en sedición.

viernes, 7 de octubre de 2016



Inicio del mensaje reenviado:

De: Ramon BELLO SERRANO <belloserranoramon@gmail.com>
Asunto: PERFILES 8 DE OCTUBRE 2016
Fecha: 5 de octubre de 2016, 0:16:21 CEST

PERFILES 8 DE OCTUBRE DE 2016

ANTETITULO: PERFILES

            TÍTULO: Rubén Darío

            RAMÓN BELLO SERRANO

Se habló de González en Moncloa como cercano a la melancolía. Rubén lo escribió muy bien. Rubén Darío que yo creo ha sido y es el poeta definitivo: << Y en este titubeo de aliento y agonía, / cargo lleno de penas lo que apenas soporto>>.  Sabemos pocas cosas pero siempre me sedujo el patriotismo de Felipe González –eso sí lo sé de cierto- que los profesores hoy desdeñan. Sabemos poco. No sabemos el nombre del romano que declaró haber visto a Augusto ascender al cielo –y esa ascensión le procuró culto divino.- Algunos creen que fue un tribuno militar o un esclavo – Espartaco fue de los primeros, borracho y golfo, de ahí su condena y pérdida de ciudadanía, nadie es tribuno militar sin ser romano- pero lo cierto es que Augusto, que renunció a toda magistratura, excepto del poder tribunicio, alcanzó la gloria.- Felipe ha dicho lo que ha dicho y lo ha dicho porque ha querido decirlo como un deber patriótico. Parece estéril (lo es) cargar ahora contra el presidente (todos los vivos que lo fueron tienen tratamiento legal de presidente de por vida) por sus largas declaraciones a la SER. Acabó con Sánchez. González ascendió al Olimpo hace ya tiempo (el Olimpo va más allá que el jarrón chino). Felipe González ha hablado desde su monarquía (tal y como se dijo de Quevedo: todo él era una monarquía) y lo hizo pinzado por la melancolía. No dudó. González pudo optar por descabezarlos o no, quizá de modo sumario y oculto, pero ese acantilado moral nos llega como un rumor o cuestión de Estado y uno ha de ponerse en su lugar, el día que precipitó a Sánchez. Sabemos poco –los profesores saben poco o menos que poco o saben más y disimulan.- Un verso para Pablo: <<La poesía es la camisa férrea de mil puntas crüentas…>>-. El poder es así, con diéresis, y puede sostener al Augusto, “para el acto terrible, pero inevitable”, como al hombre que pudo limpiar el quiste, en un solo instante de juicio o razón. Sólo el falangismo populoso puede impugnar la autoridad de FG -el hombre que hoy nos favorece sajando, de un golpe, alejando al exaltado y bronco, narciso  y onanista, Sánchez-. Los profesores le han condenado. Y Rubén lo salva.