viernes, 25 de diciembre de 2015

 

 

            ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO: Anatolio Kuraguin

            RAMÓN BELLO SERRANO

            El deshonor es el vidrio de la copa rota –una rotura de estrépito y súbita que da paso al cristal fracasado- pero nada hay en esta vida irrecuperable, siempre hay segundas oportunidades –hasta terceras y cuartas- y en ese oportunismo deberíamos encauzar la política. La política ya no es una magistratura ni siquiera cursus honorum: hay candidatos que perdieron sus altos cargos despojados del mandato del pueblo y persisten como si nada hubiere ocurrido, pasan del gobierno a la oposición arrastrando su cristalería hecha añicos. La mujer (y el hombre) resiste pese a no poder recomponerse, la carrera terminó, agradece y pasa el testigo, devuelve el favor público que te dimos, no hace falta que nos pagues nada, pero lleva consigo, siquiera un tiempo, como un dolor, el vidrio de la copa rota. Los magistrados harían bien en frecuentar lecturas. La lectura amplía el vocabulario, ejercita el ingenio, reivindica la retórica y es saludable para la política. Los políticos que se tildan de mentirosos han olvidado el diario de sesiones del congreso, saben bien poco de los grandes debates, ha tiempo que perdieron la dignidad y han pasado de puntillas por la reciente historia de España. Son un calco de Anatolio Kuraguin, al que un día mostraron la pierna cortada, despertando la piedad del príncipe Andrei –de una frivolidad que ha procurado el abandono de gran parte de los votantes. Pero el vidrio roto, con esfuerzo, puede recomponerse o, sin más, reponerse por una copa nueva. La carrera pública ha de ser un curso para gentes notables que unos acabarán más arriba a cambio de descartar a otros. No puede la mujer (o el hombre) acomodarse a lo que fuere tras perder su apuesta –y es cierto que la pérdida acarrea dolores, como cualquier pérdida, pero ha de enervarse cediendo el testigo gratamente y sin la trampa del cristal que corta- y es deseable volver a los discursos preparados, al hombre público que cultiva la lucha por ideales comunes o propios, tan lejanos al Kuraguin de Tolstoi, el hombre presto a tildar de mentiroso al adversario e incapaz de acerar una réplica. Ha de volver la animación sincera y la novedad de interés. Cristal nuevo.

 

viernes, 18 de diciembre de 2015



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Inicio del mensaje reenviado:

De: Ramon BELLO SERRANO <belloserranoramon@gmail.com>
Fecha: 14 de diciembre de 2015, 17:08:40 CET
Para: Ramon BELLO SERRANO <belloserranoramon@gmail.com>,  "ramonbelloserrano@yahoo.com" <ramonbelloserrano@yahoo.com>,  "belloabogados@icloud.com" <belloabogados@icloud.com>
Asunto: perfiles 19 diciembre 2015

ANTETÍTULO: PERFILES

            TÍTULO: Harold Bloom

            RAMON BELLO SERRANO

            Leer es un acto feroz. Los libros no deben prestarse y han de ser propios –o apropiados-. Leer es conjugar nuestra soledad y disponerla como un airón frente a la muerte. Harold Bloom, hablando de Shakespeare, dijo que leerle no nos hará mejores pero puede que nos enseñe a oírnos cuando hablamos con nosotros mismos –y en ese oírse hay una repleción del mundo- y si Borges frecuentaba su apotegma (<<escribo para mí, para mis amigos y para atenuar el curso del tiempo>>) distinto al de Gertrude Stein (uno escribe para sí mismo y para los desconocidos), Bloom define admirablemente y lima: uno lee para sí mismo y para los desconocidos; y en esa lectura, tan primitiva y feroz, hay una llamada a quienes nunca conocerás, pero quizá se procure un encuentro –ocurren y, en raras ocasiones, concurren- digno, de ahí la “dignidad estética” de Baudelaire, algo que va más allá de lo que creyó ser su sillería o capítulo: la modernidad. Siendo la lectura indelegable nada hay peor que conocer a los escritores que uno admira. Conocerlos significa, de suyo y al menos, siempre, alteridad personal –aunque lo sea levísima- y la soledad de la lectura, como de su beligerancia frente al escritor, decaerá y será rival para lo que verdaderamente importa: cómo hablar con nosotros mismos. Esta es la razón (o la más afilada) por la que los profesores de literatura son incapaces de escribir dos líneas de seguido y son capaces de conocer –gozosamente- y frecuentar a los grandes escritores vivos y ensayar (otra forma de conocimiento igual de aburrida) algún librito con los muertos. Los escritores forzados a escribir biografías de otros escritores escriben libros donde el biografiado es una excusa y lo citan de manera descuidada y como un estorbo. Sea por dinero (el Dante de Montanelli) o por auténtica necesidad (el Rancé de Chautebriand) el corazón del lector ha de estar pagado de soberbia –el “encuentro” con el otro, si es que lo hay, es ajeno al mundo de los salones- pues leyendo quizá procure el poderse oír casualmente. Lo contrario es ruido. Hasta en Bloom hay humo cuando cita inexplicablemente a nuestro retórico profesor. Tan pesado.

 

sábado, 12 de diciembre de 2015

ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO: Steiner

            RAMÓN BELLO SERRANO

            No nos quedan más comienzos –esa fue, en el café Varela, la inicial serenidad de leer a Steiner- aunque quizá el cansancio espiritual del siglo que acabó anuncie la vieja cronometría interior. Otra Navidad –en realidad es siempre la misma- se solapa –el mismo solapamiento- con la paradoja del hombre de ciencia: ¿qué hubo con antelación al nacimiento del universo? ¿Y cómo habría de ser esa medida no-temporal y su [no] cuantía? El inicio. La Palabra tiende (leía a Steiner arrimado a una terraza de estufa en la calle Preciados) à la eternidad dinámica del presente preñado en un sentido casi material del <<será>>. Cristo es un maestro oral. Su comienzo no es el nuestro pero nuestro comienzo siempre es suyo. Hubo un solo instante en que escribió en la arena de la playa –para deshacer la escritura que terminó de borrar el agua (nos acordamos de futuros que en realidad fueron) y los testigos de su escritura no dijeron nada del trazo o el rigor del pulso, o si lo escribió en griego para obviar el juego semántico y semítico. Como hubo un solo instante, el de las primeras tablas, en que Él escribió en hebreo. ¿Qué pasaba una hora antes del Big Bang –qué nombre tan pobre, René Char lo dijo así: le Grand Commenceur qué hacía? La creación es habla. Crear un ser es decirlo –y por ello sólo el Padre sabe el verdadero nombre de cada uno que Él dijo- y ese es un comienzo (el nuestro) de plena vivacidad moral –de ahí en ese querer volver al comienzo, progresando hacia atrás; de ahí, quizá, que la Navidad sea el milagro gratuito de la creación, el recuerdo perpetuo del primer comienzo-. Había ido al café Varela a preguntar por unos versos de mi padre –estaban enmarcados junto a otros versos premiados- que eran, al menos para mí, más que una alegoría: ¿cuáles fueron las primeras palabras, cómo comenzó la metáfora? El cansancio espiritual no es más que <<la atormentada búsqueda de los ritmos fonéticos y sintácticos>>. La matemática es elegante pero el error matemático no lo es. Sólo la certeza envejece. Habitamos el lenguaje y sus juegos. En la terraza otoñal del café Varela.

 

viernes, 4 de diciembre de 2015

Ok From: Ramonbelloserrano Sent: Friday, December 04, 2015 11:42 AM To: Director La Tribuna ; Virgilio Liante ; jflopez@latribunadealbacete.es Subject: Fwd: perfiles 5 diciembre Ruego acuse por favor Enviado desde mi iPhone Inicio del mensaje reenviado: De: Ramon Bello Serrano <belloserranoramon@gmail.com> Fecha: 30 de noviembre de 2015, 20:03:51 CET Para: Bello abogados <belloserranoramon@gmail.com>, Bello abogados <ramonbelloserrano@yahoo.com>, Bello Bello <ramonbelloserrano34@yahoo.com> Asunto: perfiles 5 diciembre ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Antonio Baños RAMON BELLO SERRANO Antonio Baños es el comisario jefe de las CUP y todos los días azota el culo del presidente Mas. La grada asiste (imos) entusiasmada sin aceptar que las caricaturas preceden a las tragedias. Baños cada jornada gasta más apostura. Lo que pierde Mas lo gana Baños que ha dejado la bomba del anarquista por una chaqueta elegante y de fantasía para escarmiento de la del general Rodríguez -cherchez la femme.- Baños es un hombre gozoso que está a punto del coup d'État . Baños no sólo ha leído a Kant, también ha leído a Aristóteles, y sonríe contemplando la katharsis piadosa de Mas –sólo que hay un segundo paso además de la piedad para que la representación sea trágica: el terror.- Naturalmente facilitará la investidura y agitará la lex Cornelia: borrará el pasado para iluminar el futuro y en el entretanto proletarizará la historia. Pablo Iglesias habló un día de “tomar el cielo por asalto” (los analistas de mayor cintura, conociendo el ego de Iglesias, se detienen en los poemas de Hölderlin y en la recuperación de los titanes; lo de Marx y el doctor Kugelmann les (nos) parece demasiado sencillo) y es algo, este asalto, en lo que no cree Baños. Las Escrituras, nos dice San Agustín, enseñan cómo se va al cielo, no cómo es el cielo. Al cielo puede irse azotando el culo del presidente Mas –nada ha de prometerse (de ahí que el perfil asambleario sea agua derramándose en los juegos de manos de Antonio) de cómo ha de ser el camino y de los compañeros de viaje, por cuanto lo decisivo será el autentico procés, que no es el de Mas- y aceptando la república burguesa para volarla desde su adentro- que es manera, la del azote, de una cierta disciplina-. Si uno mira las cosas con perspectiva no agota su capacidad de sorpresa. Iglesias no acaba de sacudirse el sarro y acampa por entre los vodeviles de doña Manuela Carmena, al punto ya se le escapó la alcaldesa Colau –a la que es fácil (de ahí la perspectiva) imaginar como tricota en la revolució- y ha de frenar a Baños, el hombre que ha sido capaz de decirle a Rahola: “me llamo Antonio y no Antoni”. Esa es una intimación de respeto violento que anuncia al caricato el final del procés. Ramón Bello Serrano ABOGADO (col. 2142) MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569) MEDIADOR SANITARIO HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO belloabogados@icloud.com belloserranoramon@gmail.com www.belloabogados.com 967 21 66 21 967 10 09 03 Fax : 967 52 18 24 Marqués de Molins, 7, 4º 02001 ALBACETE

viernes, 27 de noviembre de 2015

ANTÉTITULO: PERFILES TÍTULO: Hollande RAMÓN BELLO SERRANO Hollande acaba de erigirse en el líder del mundo libre. El mundo se presenta como lo que es, enemigo del alma, junto al demonio y la carne. Hollande era mundano, gozaba de dos mujeres al tiempo, remaneció a la madre de sus hijos con un ministerio y lo prodigaban las páginas del corazón. Los franceses lo soportaban como un deber y Europa lo conllevaba en tiempos mediados de liderazgo –tampoco era su culpa, Obama se quedó en discursos vacuos, sin musculatura, fue la primera gran decepción (la segunda habita en una residencia discreta de Ciudad del Vaticano) y le va a resultar, a Norteamérica, difícil aserenar su declive- hasta que Hollande, decía, se decidió a liderar la guerra. La guerra se lidera cuando se promete la victoria. La guerra se anuncia, de un solo golpe, adecuando la Constitución a los tiempos severos del terror (dando ejemplo al mundo libre) y, en general, la guerra pone a cada uno en su sitio –en sitio equívoco ha puesto a Pedro Sánchez, otra gran decepción (esta muy doméstica y de andar por casa)-. El detalle está en el labio inferior: era fácil observar, bajo el labio inferior, el rasgo común de la lucha, de la tensión nerviosa y de la emoción – escribía Tolstói de los rusos esperando al ejército napoleónico.- En el caminar de Hollande, cruzando los pasillos de Versalles, se observa, a primera vista, no es necesario un mirar detallado, el labio inferior tensionado, anuncio de que la guerra es asumida y que las banderas, coligadas o no, serán ya por siempre, en esta guerra, las de Francia. Calvo Sotelo le espetó al ya presidente Felipe González: cuestiona la OTAN, pacto defensivo, y olvida que los tratados de la Unión Europea obligan a una respuesta militar de los Estados más dura y severa que los del defensivo pacto. Recordará el gran patriota hoy aquella intervención brillante de Calvo Sotelo: Francia ha invocado precisamente ese articulado. La guerra. La tentación del mundo pudo con Hollande. El mundo parecía (y quizá lo sea) el cuerpo bien formado y el rostro categórico y hasta sereno del diablo en la pintura de Ary Scheffer. Hollande se ha sacudido la tentación. Deslumbran sus galones –escribió Rubén Amón para El País-.

viernes, 20 de noviembre de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES

            TÍTULO: Victoria y Laura

            RAMON BELLO SERRANO

            Todo ha de ser indoloro. Se pretende un cristianismo amable y sencillo que redima a través del uso social y la mera cortesía –fuera la sangre y la espina.- Una respuesta indolora –o mejor no respondas, no hagas nada, quizá la candela votiva- al talión y la moneda que borbolla sangre –que vayan, bueno que vayan ellos, nuestros soldados, mejor que nuestros les llamaremos los, los soldados, que ellos vayan- y que a mí siempre me recuerda a Oriana –le dijeron de todo a la Oriana terminal, religándose en su cáncer, de todo le dijeron cuando se pronunció: somos mejores, nuestra civilización es un triunfo, cuidémosla, defendámosla, sentid rabia, sí, pero sentid orgullo-. Siempre se pronuncian los mismos. Indoloro. Anima forma corporis, cierto, pero nadie dijo que fuera fácil. Indoloro es, también, el exabrupto de Laura Casielles a las puertas de la embajada francesa: Felipe González lo dijo muy bien –son la misma cosa, aunque no lo sepan, como el FPÖ-. Pero estas representaciones no son nuevas, vienen de antiguo, es perder el tiempo confrontarlas (el tiempo lo pierde Herzog –no lo pierden Savater y Trapiello, patriotas) cuando lo perentorio es luchar, al menos por nuestros hijos –difícil es luchar en privado (no vale nuestro corcusido hermenéutico) pero no lo es tanto reivindicar lo público: la libertad: de comercio, culto y de opinión: “lucha por la buena lucha”, la buena lucha quizá orille a gentes como Casielles, eso importa poco ahora (importó poco antaño cuando Normandía se pobló de millares de cruces) o a la alcaldesa de Córdoba, doblemente silenciosa, condolencias el primer minuto, protestas del segundo que deslegitima el primero. Victoria López es su nombre. Victoria López y Laura Casielles. A Oriana Fallaci le hubiesen durado un punto y una coma (Casielles llamó “putos fascistas” a los españoles que entonaron La Marsellesa en la embajada; y López se apresuró a pedir un minuto de silencio para las víctimas de los bombardeos franceses) aunque ya digo que la lucha ha de soportar, como un deber, a la quinta columna: apareció también Zapata, Zapata y los judíos, Zapata e Irene Villa, Zapata la segunda vez en la Audiencia Nacional: duchado y aseado.

Ramón Bello Serrano
ABOGADO (col. 2142)
MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569)
MEDIADOR SANITARIO
HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO

Fax : 967 52 18 24 



viernes, 6 de noviembre de 2015

ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO: Antonio Machado

            RAMÓN BELLO SERRANO

            Pablo Iglesias obsequia a Mariano Rajoy con poemas de Antonio Machado. En realidad no hablamos de un regalo (sólo se da al otro lo que ya no es de uno) y sí de una descortesía pero, en todo caso, en asunto propio de personas de edad tiene poca importancia. Mariano y Pablo son dos viejos. Rajoy es ya el más antiguo de los gobernantes en activo y Pablo hace cosas como éstas –las de Machado- que hizo en su día Alfonso Guerra con su chaqueta de pana –Guerra, como todos los feos, ha ganado con la edad, y tiene mucho mejor cara que la de Iglesias, Iglesias y su colmillo hablador casi de sarro (qué raro, también Cayo y su diente ambarino)- hablándose hoy, Alfonso, en aquel su mudo idioma de San Jerónimo, jamás tildó a nadie de mentiroso, recurso fácil de aficionados poco leídos, parlamentarios de corto recorrido –al menos Sánchez es guapo, pese a que la esperanza socialista esté en San Telmo-, el recorrido, tan corto, tan irritante y lleno de chafarrinones del profesor que hoy parece cansado (Pablo lo niega) y a mí me parece sólo andar empantanado en una especie de pereza, que no la melancolía derrotada y derrotándose de don Antonio Machado. Poetas regalados –sonreirá el librero de Sevilla de antaño- como en un insulto vicario a través del ojo intonso de Machado, apenado, inflamándose (su pena) al contacto de otra nueva, no sé si el libro regalado (pero no es regalo) era libro anotado por el propio Pablo en una noche de abandono inicuo o de lamento crudelísimo, pero no llevó a Machado como Guerra lo llevaba en el alma, de manera indeleble, como un sacramento beligerante en los tiempos de la transición que Iglesias pretende anular –y esto es imposible, la huella es imborrable, de prosa claustral y veteada de plata- con su disonancia arrollada del cálculo leve e insoportable del predicador atascado al que empieza a notarse su mal humor en el pisar. Se regalaron metáforas gastadas, de viejo a viejo, desertando del lenguaje original, la dicción exuberante y la fortaleza estética –verdadero poder y autoridad, como ya viera Baudelaire- y quedar reducido todo a un diente montado sin imaginación, amarillo y lleno de sarro.

 

viernes, 30 de octubre de 2015

ANTETÍTULO. PERFILES

TÍTULO:  Simón el Mago

RAMÓN BELLO SERRANO

Lo de Inés Arrimadas es un milagro.  Asistimos en Cataluña a este evangelio ultraísta de Arrimadas (más lejos, más lejos) que consiste en defender los altos valores constitucionales como el derecho del deber ser, última razón para luchar, a diario, por motivar la mejora del derecho que es. En nuestro santoral laico y de la república, de la cosa común, hemos visto milagros en su gran motivación didáctica y teleológica. Rosa Díez. Rosa, cuando protestábamos en el País Vasco frente a la sevicia moral del nacionalismo, protestábamos sin banderas ni símbolos, se plantó en las calles con la bandera nacional y la Constitución en la mano. Fue nuestra declaración de orgullo –non serviam- y esa alzada bastará para    recuperar, un día, el tono de admiración y la gratitud que merece –y merecerá por siempre- Rosa Díez. Otro milagro fue Rivera que nació de la misma fe que Rosa. Lo que distingue a esta milagrería del calvinismo de Iglesias o Errejón es la democracia. Cuando Inés Arrimadas, tan joven, una niña cuando Felipe González empezaba a gobernar, es capaz de percibir, frente al fascismo catalán, que la única y mejor defensa es la Constitución de 1978, es claro que asistimos una epifanía que se nombra así: radicalismo democrático. Ese es el radicalismo de RD y que tan ferozmente debió defender desde su escaño solitario, soportando el embrutecimiento de los hinchas de Zapatero –más tarde la displicencia de Rajoy, ya con grupo parlamentario propio-. El sentido nacional de Rosa no pudo con su pequeña disputa interna y de manera inmerecida (aunque de ortodoxia terminante) cedió todo su capital, a cambio de nada, pensará, a Rivera que, desde luego, cobró sus galones a fuerza de valentía y empeño. Es la gente joven que viene a dar el relevo a los viejos –escriben muchos hoy.- El milagro desmiente la fácil conclusión. Arrimadas y Rivera son jóvenes, claro, pero su patriotismo es constitucional –antiguo y sólido, como la fe verdadera- y de actualidad presentísima. Los discípulos de Simón el Mago dicen enseñar ciencias políticas. Es presumible que Rivera, en el foro, les pare en seco a la manera de Arrimadas: Constitución y bandera.

Ramón Bello Serrano
ABOGADO (col. 2142)
MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569)
MEDIADOR SANITARIO
HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO

viernes, 23 de octubre de 2015

ANTÉTITULO: PERFILES TÍTULO: Inocencio RAMÓN BELLO SERRANO Pablo escribe su Epístola a los Romanos que removió el otoño de San Agustín y provocó la indignación meditada de Lutero. Tertuliano crea la latinidad eclesiástica, la beligerancia retórica y al polemista –tanto que se incorporó a Montano.- Cipriano de Cartago apuntala –como un deber- la brillante indisciplina de Orígenes. Constantino publica el Edicto de Milán quizá para hacerse perdonar sus crímenes. Policarpo jamás cedió ni interfirió –la provocación era estéril.- Constantino, presidiendo el Concilio de Nicea, dramáticamente conciliador, define por imperio, la única y esencial palabra: consustancial. Calcedonia hace un ejercicio soberbio mediante el empleo de algo más que la esencial palabra: la persona.- San Ambrosio deslumbra a Agustín: lee sin hablar, hábito desconocido en el mundo clásico. Pablo y Agustín: los dos pilares. Constancio II llegó de avanzadilla –destruyó Roma, antes que la barbarie- y Benito ordenó: dos platos cocidos por día, una libra de pan, una pinta de vino y cuidar de los enfermos. Beda reconduce el milagro a su propósito moral –quizá hasta lo didáctico.- En la abadía de Reading se conservaba un zapato de Nuestro Señor y la vara de Moisés. Jamás un griego pensó (tampoco ahora) que un latino sostuviere un debate teológico de altura –pero Inocencio III no tuvo rival como abogado. Inocencio IV llegó a decir del gran Federico, “corruptor del mundo entero”, la cuarta bestia del Libro de Daniel, dientes de hierro y uñas de bronce. Chanssenée, otro abogado, defiende la excomunión de los animales infames –sujetas al anatema a fin de evitar los tribunales seculares. Châlons habilitó la confesión directa y privada –no como derecho y sí como remedio ante la falta de sacerdotes-, Inocencio la proscribió a favor de la auricular, que Trento declaró divina. El relámpago trinitario alentó la tenue iluminación –pero sostenida- del Islam y el entusiasmo hizo de cada santo un hereje. Pedro Sánchez enuncia su gran promesa pública: erradicar la religión como enseñanza. No ha leído a Erasmo y cree que en Sajonia sigue venerándose el cuerpo entero de uno de los Santos Inocentes. No le culpo. La mala educación.

viernes, 16 de octubre de 2015

ANTÉTITULO: PERFILES TÍTULO: Rubén RAMÓN BELLO SERRANO Como las reprobaciones se hacen en las urnas bastaba observar la fotografía de Rubén Serrallé del sábado para sentir el pleno como un puñetazo al estómago. A la derecha, Javier Cuenca, dando por cerrada la sesión y sofocado –lleva en el ojal el escudo del municipio y una banderita de mesa petitoria- es visto por caricatos asilvestrados que se pasaron el plenario acusando con el dedo –otras cinco instantáneas de Rubén, al faldón de la página- y que (volvamos a la foto de la página 9) celebran la gamberrada como en un patio de colegio, triunfó la reprobación parece decirse Pedro Soriano, réprobo reprobado reprobándose, todo a un tiempo el ciudadano conjugado –y conjugándose.- Victoria –parece decirse Delicado, como un deber- esboza una sonrisa de trampa inocente y de pantomima –no tan inocente fue su meritoria escalada a la lista –ganamos, Ganemos.- Serrallé capta a Modesto –se ha desbastado un tanto, descorbatado y enseña un reloj de esfera (el Waterbury de Bloom)- que habla en lenguaje del foro: “precarista” –pero Cuenca no disfruta de cosas ajenas, lleva un saco de votos; “arbitrario” –poder constituyente, claro- y es “la primera vez” –Cuenca pide perdón, el sofoco propio adivina ya el sofoco de la sociedad plural -. Del reportaje de Rubén sobresalen dos perfiles. El de Rosa González, bizqueando de vergüenza, contando los votos de los reprobantes (entonces el réprobo reprobado reprobándose con meretricia elegancia desmaya su reprobator-oris) y Carmen Picazo que, sin culpa, lleva el estigma de Soriano (le dedicó su turno de intervención como una tercería –en este caso de mejor derecho) habla de “un castigo desproporcionado”, quizá por ser “la primera vez”. Otra vez de vuelta a Serallé. Esta vez en portada. Los concejales blanden por este orden y de izquierda a derecha: un brazo extendido (ay), el mirar del comisariado y un dedo levantado como la aguja del barómetro (mejor que el alzado brazo) que no soporta que el señor Cuenca sea educado, pida “reflexión” y el no “renunciar a la búsqueda del consenso”, todo tras la traca –lleva botones dorados y corbata a rayas y cara resignada a la manera de San Hipólito-. Ramón Bello Serrano ABOGADO (col. 2142) MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569) MEDIADOR SANITARIO HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO belloabogados@icloud.com belloserranoramon@gmail.com www.belloabogados.com 967 21 66 21 967 10 09 03 Fax : 967 52 18 24 Marqués de Molins, 7, 4º 02001 ALBACETE

viernes, 9 de octubre de 2015

PERFILES SÁBADO 10 ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Trajano RAMON BELLO SERRANO Los milagros son indiscutibles. Pero admiten gradaciones. El milagro, de ordinario, es una interferencia del Autor en la naturaleza, interferencia que puede ser estímulo u otra cosa –nada sabemos de Su voluntad.- En literatura hay milagros tan bellos. Dante, para salvar a Trajano, a instancias del papa San Gregorio, lo resucitó sacándolo del infierno, haciéndole vivir y morir por segunda vez -<<el alma gloriosa de la que se habla, vuelta à la carne, en la que estuvo poco tiempo, creyó en aquel que podía ayudarla, y creyendo encendióse con tanto fuego de verdadero amor que por la segunda muerte fue digna de venir a este gozo>>.- Hay milagros propios del viajero. El milagro de Fez. Fez posee un hospital...con el único objeto de asistir, cuidar, dar remedios y enterrar en el mismo hospital a las grullas o cigüeñas enfermas o muertas. Creen que las cigüeñas son hombres de unas islas muy lejanas, que en cierta época del año toman la forma de aves para ir allá y al tiempo conveniente regresar a su país donde se convierten en hombres hasta el año siguiente. Lo cuenta Aly Bey unos momentos antes de entrar en La Meca –se lo hace saber a Godoy en un despacho secreto- sin saber que en Barcelona, a instancias de Balaguer, se le dio el nombre de Aly Bey (Domingo Badía) a una calle del Ensanche. El capitán Burton, que también peregrinó a La Meca, con disfraz, antes de personarse en las fuentes del Nilo (se personó a destiempo) me parecía a mí siempre esa grulla enferma y cansada que volvía al abrigo de su prusiana esposa, de suyo puritana y adorablemente escandalizada de los lances amatorios de su capitán en Egipto. Hay tres categorías de milagros en literatura y las tres son tres monarquías barrocas: Cervantes, Shakespeare y Dante. Y un milagro discutido y discutible (diríamos que milagro de grado, pero también de fuerza) que es el <<Elías viene>>, sentado el irlandés ciego borracho que canta en tenor de su voluntad –interfirió en el lenguaje al que terminó por sustentar por sí sólo.- Dante, vicariamente, resucitó a Trajano –fue San Gregorio el artífice a través de Su voluntad.- Más raro ha sido lo de Francisco. Resucitó Perón con sotana. .

sábado, 3 de octubre de 2015


R U E G O A C U S E ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Adán RAMON BELLO SERRANO Adán no tuvo ombligo. El ministro de Justicia ha decidido privar al poder judicial de su adanismo y ha declarado: razonable ha sido esperar el resultado electoral, no puede interferirse un proceso electoral (le faltó decir el procés català) y el asunto electoral no era bueno mezclarlo (le faltó decir: trasiego) con la imputación al señor Mas. ¿Quién y cómo decidió la espera? Catalá habla de tiempos diversos que no conviene agitar (agítese antes de usarla –Pajares y Esteso) y que son los tiempos de la justicia y los tiempos de la política. Dado que los tiempos judiciales son improrrogables por imperativo del interés público y de la seguridad jurídica, no se entiende la argumentación del ministro. Si los ilícitos de Mas no merecieron en su día (ya un día lejano) el proceder “inmediatamente…a la comprobación del hecho denunciado”, no se entiende por qué ahora sí es el tiempo, tampoco que se anteponga el cumplimiento de la ley –procesal- al martirologio del presidente Mas: hacer santos tiene estas cosas peligrosas: se exageran los méritos y se libra la palma del martirio en fraude de ley –canónica.- El corazón de Macià siempre remanece en estas cosas de Cataluña –pero yo creo que la CUP desconoce la historia de Macià y del custodio –Tarradellas.- Sea como fuere el barajar los tiempos de la política y la justicia ( jugamos la vida con barajas de espejos –escribió Ramón) podría apuntalar al casi mártir a la presidencia que le niega (o ayer le negaba) la Candidatura d'Unitat Popular. Pese al ejercicio de responsabilidad (ha sido el más responsable) de Pablo Iglesias, tras los juegos de Catalá, podrían bailarle dos diputados a Pablo, incluso a David Fernández la sandalia que le mostró a Rato podría azotar el culo de los españoles en el de don Rafael Catalá y proceder a la investidura sin más tardanza de Mas. De la investidura a la proclamación hay un trecho largo. Adán no tuvo ombligo –tampoco Eva.-. Si los tribunales de justicia miden sus tiempos con el interés de la política (se subordinan o la subordinan) es pesaroso admitir que pueden medir a su antojo el tiempo de ustedes y mío, pese a que tengamos ombligo. ABOGADO (col. 2142) MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569) MEDIADOR SANITARIO HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO belloabogados@icloud.com belloserranoramon@gmail.com www.belloabogados.com 967 21 66 21 967 10 09 03 Fax : 967 52 18 24 Marqués de Molins, 7, 4º 02001 ALBACETE

sábado, 26 de septiembre de 2015

            ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO: Osama

            RAMÓN BELLO SERRANO

            La esperanza es habladora. Hablar poco o nada –mejor no decir nada- quizá mejor que lacrimatorios o botellas de lágrimas –terra damnata-. En la prosperidad. Mejor. Siempre hay algo mejor –mejoría de lo menos bueno- pese a que el tiempo tiene sus rarezas: una de ellas, que no la mejor: lo mejor es enemigo de lo bueno. Vallaud-Belkazem es la ministro de Educación francesa que ha impuesto el dictado en las aulas. La libertad principia en las iteradas llamadas de la lengua. La educación antigua remanece en Francia: centralismo, solidaridad, himno y patria común –la madre patria.- Valores republicanos (patriotismo republicano dijo el tipo que confundió lo mejor con lo bueno: España concepto discutido y discutible) grabados al tuétano de la izquierda francesa. Mañana: gente de mano suelta. Los refugiados hablan poco o nada –mejor no decir nada; llegar a puerto cuanto antes; dispuestos a competir por un buen dictado en las aulas- y nos recuerdan el hambre, la desidia, el marasmo y el miedo: el medievo. Son refugiados religados en el fútbol –olvidamos a los perezosos califas (nuestros) tolerantes- y en lo bueno, todo es un subseguirse sin pausa en el refugiado –acepta la decimación (los cadáveres de playa), no discute ni distingue, qué mejor que un buen dictado; qué mejor que el descanso junto a la llama de la lengua; qué mejor (lo bueno no pretende mejoría de fuerza aunque sí de grado) que la lealtad buena y la condolencia nuestra –es el dolor que ayudamos a llevar, que conllevamos, el dolor bueno frente al discurso público entusiasta, mejor, mejor, más lejos, ultra, ultraísmo, mejor calla y no digas nada, calla y ora-, ese refugiado en Getafe, Osama, les llaman migradores, se quedan a cambio de nada, nada tienen, no mejoran nuestro  legitimario tercio, pero anuncian lo bueno que hay a ras (como lo malo) si escarbas un poco: da un poco de lo tuyo; dar un poco es siempre bueno, ya dar supera a la promesa de dar mejor, eso se enseñaba en los dictados de la escuela –“hizo el mar de metal fundido, de diez codos de borde a borde”- . Lacrimatorios. Botellas de lágrimas. Despabiladeras. Siempre sacando a su pueblo de Egipto. 

 

viernes, 18 de septiembre de 2015

Sábado 19 de septiembre ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: San Patricio RAMÓN BELLO SERRANO Nuevo libro o mapa sobre las puertas de acceso al infierno. Lo firma Fermín Bocos y es un libro espléndido. El más soberbio de los escritores (soberbia doblada de soberbia es legar al mundo la Divina Comedia) no orilló a nadie. En el círculo octavo por arriba de los traidores Dante reunió a los fraudulentos a los que calificó con precisión rara en un florentino: seductores, aduladores, simoníacos, adivinos, barateros, hipócritas, ladrones, malos consejeros, sembradores de escándalos y falsificadores. Juan Pablo II asombró al mundo cuando negó la realidad del infierno como dimensión eterna de fuego (Judas roído permanentemente por los dientes de Lucifer) y habló de la ausencia de Dios en el corazón de los condenados, un estado de obscuridad del alma –querida y perseguida de suyo.- Benedicto XVI le corrigió enseguida, pero nadie ha escrito palabras más bellas que el alemán en sus estudios escatológicos. Francisco, que es un pontífice de singular contradicción, nacido jesuita y queriéndose franciscano –que yo creo que es uno de los muchos modos de ser peronista- habla poco de estas cosas. El caballero Owen, librepensador, se conmovió al escuchar la historia del pozo que San Patricio había hecho cavar en Irlanda para meter en él a sus feligreses incrédulos, con la finalidad de que atisbaran (aquí no eran las puertas de Bocos, era un hoyo de caber media docena de hombres, y lo suficientemente profundo para observar) las espantosas torturas del infierno. Volvieron y atestiguaron (y eran tiempos los de San Patricio donde los testigos se cuidaban mucho de mentir en asuntos de religión) que verdaderamente el infierno era no tener piedad, además de no resultar lícito compadecerse del castigo sufrido por justicia –divina-. Confirmaron la idea de Santo Tomás o de los Domini Canes- y el caballero Owen, más versado, regresó con un memorial de los medios punitivos del diablo con el que dijo haber sostenido una entrevista. Miles de peregrinos se asomaron al pozo de San Patricio hasta que el papa Alejandro VI, padre de César y Lucrecia Borgia, lo clausuró con autoridad y declaró su impostura. Pero siempre hay picaportes –los de don Juan Benet.

viernes, 11 de septiembre de 2015


12 septiembre 2015

 

            ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO: Marqués de Olivara

            RAMÓN BELLO SERRANO

            Las últimas cartas que recibí de Ruiz Mateos las remitía como marqués de Olivara. El ministerio de Justicia por Orden de 24 de agosto de 1982 habilitó el marquesado concedido por la Serenísima República de San Marino, marquesado hoy vacante, tras la muerte de don José María. Felipe González, hoy remaneciendo y vuelto de los libros de la historia de España como el patriota que necesitábamos todos, le dobló el pulso a García Pelayo, presidente del Tribunal Constitucional. El decreto de expropiación de RUMASA era inconstitucional de la cruz a la raya y Felipe le dijo al jurista probo y capaz: si tumbas la expropiación cae el primer gobierno socialista de la democracia. García Pelayo ejercitó su voto de calidad y luego se marchó a morir a Caracas remordiéndose en su conciencia de jurista –eran otros tiempos, otros caballeros- con el pulso doblado, primera causa de la politización incurable del TC. Ocurría, entonces, que si uno defendía el derecho de Ruiz Mateos a una sentencia no afectada de política, José María te enviaba una carta manuscrita al periódico, agradecido por el gesto. El marqués de Olivara había contratado una agencia que detectaba cualquier opinión en los periódicos de España que hablase de su asunto –y justamente fue ya siempre su asunto- y no fallaba en acusar recibo –hubo otra agencia, otra historia, que remitía los discursos de Saddam en Tikrit, con un breve de su ministro, de puño y letra, Izzat Ibrahim al Duri, a propósito de la guerra con Irán, dirigidos al periódico y tildándome de funcionario experto en carros de combate.- Ruiz Mateos siempre gastaba americana cruzada, que en la madurez espigada requiere de su abrochado interior, pero ya en la vejez don José María sólo se abotonaba el botón intermedio y a la vista, ocultando el cuerpo flojo del anciano. Cuando emitió nuevos pagarés todos sabían que no les haría frente porque esa lucha ya no era su lucha y la justicia flaneaba por la frente de piedra del marqués –murió Boyer, apareció Vargas y murió Elena Arnedo, la ruina llama a la ruina, como la dicha a la dicha.- Probablemente fue más que un canalla. También lo fue el Decreto-Ley 2/1983.




Ramón Bello Serrano
ABOGADO (col. 2142)
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MEDIADOR SANITARIO
HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO

Fax : 967 52 18 24 



sábado, 5 de septiembre de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES

TÍTULO: Orwell

RAMÓN BELLO SERRANO

He dedicado el mes de agosto a leer a Orwell. En el entretanto, los últimos días de julio, apuré la primera parte del tomo VIII de las Obras Completas de Ratzinger –escritos sobre eclesiología y ecumenismo- y rematé con las Memorias del indómito cardenal Mindszenty. A Orwell lo buscaron los comunistas españoles para asesinarlo en nuestra guerra civil. Orwell, un hombre a la izquierda de la izquierda, en su Homenaje a Cataluña, ya escribió que la guerra no era una guerra por la democracia, “un puro camelo” –una democracia como se entiende en Inglaterra o Francia- y que, caso de ganarse la guerra por el bando republicano, “a la vista que la ocasión para implantar una dictadura del proletariado, ya había pasado”, la victoria acabaría en alguna forma de fascismo. En sus Ensayos, en plena guerra mundial, Orwell hablaba de las Brigadas Internacionales y distinguía entre el arrojo particular de los milicianos y la manipulación horrorosa que sufrieron, hasta la traición más honda, de los comisarios de Stalin –naturalmente habla de Albacete.- Lo milagroso es que salvara la vida tras publicar Rebelión en la Granja (libro que deberían repasar los profesores de Podemos) que es el primer libro de un gran escritor de izquierda contrario al monstruo soviético –los aliados entregaron a los rusos  miles de ejemplares para no desairar a Stalin- y más milagroso todavía que sus lectores –de ayer y de hoy- sobrevivieran a 1984 el libro más devastador que he leído en mi vida. Felipe González, que es el gran patriota que España ha encontrado para batallar al fascismo catalán, recordaba hace bien poco, en una carta abierta y directa a los catalanes, muchos de los claros argumentos de Orwell referidos a los años 30. Es, en este sentido y de manera analógica, un hombre que ha ido combatiendo, día a día, con dolorosa tristeza, los desmanes del nacionalismo catalán, de tal suerte que hoy muchos de los profesores de Iglesias lo llaman y tienen por un hombre de derechas. Quizá González tenga algo juvenil del señor Comstock (Que no muera la aspidistra) y nada, por fortuna, de La hija del clérigo. 

viernes, 28 de agosto de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES

TÍTULO: Esmeralda

RAMÓN BELLO SERRANO

Proliferan las artes adivinatorias en las televisiones. Tengo debilidad por Esmeralda. Hay adivinos que echan las cartas como un deber –y otros, los más arteros, parecen repartir con dedos de piedra, les importa el dinero, la tarifa y quizá el engaño, por cuanto el engaño es de ida y vuelta, consentido, el profetismo tiene su precio, sin precio la adivinatoria es nada.- Otros los hay de bola de cristal –en realidad la cristalomancia, el arte de leer los cristales, arte céltico, yo diría que un punto gótico, leyendo el pasado a través del cristal, que no el vidrio.- Pedro Ciruelo –quizá esto no lo sepa Esmeralda- nos habla de la hidromancia, que procede derritiendo plomo, cera o pez sobre un vaso lleno de agua y adivinando por las figuras que allí se asoman; de la aerimancia, por la cual “los vanos hombres paran mientes a los sonidos que se hacen en el aire cuando menea las arboledas del campo o cuando entra por los resquicios de puertas y ventanas”. No olvides, Esmeralda, la piromancia, observando atentamente el calor, la disposición y el chasquido de la llama; o la espatulamancia, o adivinación por los huesos de la espalda puestos cabe al fuego hasta que salten o se hiendan. Hay más –no temas, no temas- si consultamos a Martín del Río. Lo cita Menéndez Pelayo. Tenemos, en primer término, la onuxomanteia, o adivinación por las uñas manchadas de aceite, que practicaba en Bélgica un soldado montañés llamado Quevedo, “más ilustre en las armas que en la piedad”; la chleidomanteia, o adivinación por las llaves; la daphomanteia, por combustión del laurel. Pensaba en estas cosas las noches del mes de agosto que ya termina. Y entonces me fui, tras frecuentar mis teologías, al estante de Virgilio. Y siguiéndole como se sigue al guía que uno reverencia por mandato del soberbio florentino abrí al azar el afán de Eneas –llevaba sobre los hombros a Anguises y de la mano a Ascanio- e hice mis preguntas, Esmeralda. Arte sumaria que consiste en abrir al acaso los poemas de Homero o de Virgilio y leer la suerte en el primer verso que se halle. De nombre soixeiomanteia, Esmeralda. Raro y ríspido nombre para un adivinarse tan bello.

 



Ramón Bello Serrano
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sábado, 22 de agosto de 2015

         ANTÉTITULO: PERFILES

         TÍTULO: Fidel Castro

         RAMÓN BELLO SERRANO

         Triste final el de Fidel Castro. Final triste de Fidel. Bastó la antigua y paciente mano romana para que todo un tiempo de atrasos y pobreza anunciara la nueva economía –el ecónomo es Obama.- Qué hacer ahora con los escritos, los ensayos revolucionarios, las bibliotecas de la propaganda, los parágrafos de un mundo derruido, el enfoque socialista de toda actividad humana Yo presentí la derrota el día en que Fidel se abrochó un chándal –no se conduce la revolución en zapatillas deportivas- y renunció al atuendo militar. Cuando fusiló al general Ochoa, héroe de la revolución, Castro televisó el proceso, donde Ochoa, como buen comunista, fue al paredón por su credo político. Fidel era la bota militar, la barca acreciéndose y arrizándose, atascada en tabaco de vuelta abajo. De la biblioteca de mi padre recuerdo una colección, que todavía guardo, llamada Marxismo y Democracia. Había una enciclopedia de conceptos básicos y la revista en sí. La tríada (tesis, antítesis y síntesis) que es puramente hegeliana y que Marx ordenó a la contradicción, terminó en Cuba por ser el discurso interminable de un viejo vestido en atuendo deportivo. Si una sociedad castigada (decían que revolucionariamente contenta) desoye la marcha militar, las consignas y proclamas al viento, las tensas mandíbulas en la defensa del logro, y se deja llevar por la sotana de un argentino y de un negro que tenía el alma blanca, se explica de forma precisa que Castro se aparezca al mundo en chándal –la última vez apoyado en mesa de maestro y disertando a un puñado de revolucionarios jóvenes que tomaban nota de las ideas para el futuro- como un pensionista retirado incapaz de soportar al presidente Maduro, de cuya formación política sabemos que oyó a un pajarito trinarle los últimos consejos de Chávez. Hugo Chávez, en su grosería, terminaba por redimirse en su uniforme militar. Si Monedero e Iglesias hubieren tenido poder en su momento, cuando Juan Carlos mandó callar a Chávez, las relaciones con Venezuela hoy serían distintas. A la vista de la historia no descartemos que Fidel pida un cura para el último tránsito. Mejor si es peronista y se llama Bergoglio.

sábado, 15 de agosto de 2015

Perfiles 15 de agosto

ANTÉTITULO: PERFILES

 

            TÍTULO: Lucas Sánchez Henares

 

            RAMÓN BELLO SERRANO

 

            Ha sido una suerte compartir vecindad y trato con Lucas Sánchez Henares. En la vida doméstica (la más importante) uno hace de la convivencia como una natural selección. Esa selección tiene sus grados. Lucas Sánchez Henares ostenta la presidencia de honor de su gremio, el de la peluquería, y viene ocupándose con su buen hacer del 24 Congreso Nacional de Peluquería de España a celebrarse en la Casa de la Cultura, en las aulas de la José Saramago, los próximos 10, 11 y 12 de octubre. Hablaba de los grados de la selección entre vecinos, conocidos y amigos de trato ocasional. Soy amigo y vecino de Lucas de toda la vida. La amistad se inició por la de mi padre hacia Lucas, en la peluquería de la Plaza Mayor, y ese trato luego fui yo haciéndolo propio y distinto. Tenemos amigos comunes que se han preocupado por escribir de estas cosas importantes (recuerdo ahora y con viveza a Juan Bravo Castillo y al alcalde Jerez Colino) por cuanto la vida privada de las personas se pone en manos del peluquero cada cierto tiempo. Quiero decir que el trato va más allá del corte y cada vez que vamos a ver al profesional, amigo y vecino, nos arregla –y en ese arreglo va incluido algo que no tiene precio: la conversación y a menudo la escucha, la confidencia, el hacer solubles problemas que nos inquietan (o atenuarlos) y desahogarnos un poco.- La peluquería conlleva, además, un trato de familia. Lucas mudó desde la Plaza Mayor a la calle del Marqués de Molins y la Peluquería Centro resultó ser toda una institución de la que todavía queda el rótulo publicitario apoyado en la fachada, rótulo que yo conservaría como recuerdo de un negocio que fue importante. Lucas siguió muy de cerca los estudios de mi hija Lucía y nos preguntaba, siempre con una sonrisa amigable, esa sonrisa que va más allá de lo amable, para echar una mano en las oposiciones y concelebrar el éxito. El trato familiar se inicia de la mano del padre y luego vamos ya afrontando el vivir y los problemas, de escasa o mayor cuantía, y siempre restaba la visita obligada, en este caso a Lucas –que recibía las cuitas del cliente y muy de tarde en tarde hablaba de las propias.- Un gran tipo.

sábado, 1 de agosto de 2015

Perfiles 1 de agosto

 

                     ANTÉTITULO: PERFILES

                            TÍTULO : Sumorroca

 

                            RAMÓN BELLO SERRANO

 

         En la entrega de despachos a los nuevos jueces en Barcelona  Mas y la  Colau se presentan  como dos osos. La segunda por incomparecencia –aprovechaba la presidencia de Felipe VI para retirar el busto del rey padre- y el primero con cara rayana en la traición  sentándose al lado del hijo –lleva la carga permanente del pecado común, Felipe, en su Gólgota ya tan nuestro. -Se presentan como dos osos.  En fechas recentísimas asistí a la entrega de despachos, en Madrid, de los nuevos fiscales. Lo que allí se dijo (mi hija Lucía recibió su despacho de fiscal) fue –y era cierto- que eran el futuro. Tras años de dedicación sumaria la vocación de los jóvenes jueces y fiscales se iniciaba con las letras capitulares de la legalidad y los altos valores constitucionales. Por eso la presencia de Mas representaba lo contrario de lo que allí se celebraba. Mas no es el presidente de todos los catalanes (si lo fuere y mostrase ejemplar respeto a los defensores de la Constitución atesoraría lo que no tiene, el prestigio que nace del respeto al adversario o enemigo) y tampoco la Colau es la alcaldesa de toda Barcelona –le hubiere bastado una decisión a lo Tierno Galván (no injuriar gratuitamente la tradición) para asentarse y mostrar autoridad moral.- Solo dos osos, Inocencia y Mica Aurea, compartían el favor del emperador Valente, endurecido contra  el remordimiento. Desvelado los observaba y alimentaba en sus jaulas y se recreaba. Junqueras, que es un tipo serio, alimenta a Mas y a la Colau, en su papel de Maximino: había eliminado a las familias más influyentes de Roma: hoy los Pujol reprobados y ayer los Sumorroca detenidos. Los nuevos jueces pasaron su primera gran prueba observando la cartografía de Mas y lo que representa su agitación nacional: para el presidente la sospecha equivale a la prueba, la posibilidad de delinquir supone la intención de hacerlo y –en fin- la intención no era menos criminal que el acto. Los políticos de la transición (denostados hoy por el nacionalismo y purgados por las checa de Iglesias) procuraron con mano suave erosionar el principio latente y mortal del fanatismo. Los Sumorroca acechaban.


sábado, 25 de julio de 2015

 

            ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO: Urkullu

            RAMÓN BELLO SERRANO

            Frente a Urkullu, Pedro Sánchez lo dijo, llamó "presos políticos" a los etarras y luego, como en un juego político, dijo haberse equivocado y rectificó. Lo más doloroso no es lo dicho ni el ánimo con que se dijo, lo más doloroso es que se dijo de propósito y con el ánimo de ganar poder. Urkullu esperó a Sánchez con la mano tendida -prefiere hablar con el socialista de autogobierno y de una España federal que abrazarse al locario de Mas: los vascos jamás fueron independentistas, Patria, Dios y fueros, hablan de corona a corona- y Sánchez aceptó el guiño. En su descargo hay una lectura histórica: hasta Aznar que fue víctima del terrorismo -algo que no le perdonaron jamás- habló del movimiento de liberación nacional vasco recién estrenada su presidencia del Gobierno, tutelada en los primeros meses por González y Juan Carlos. Pedro Sánchez airea sus poderes de juego y envite. Gobierna comunidades autónomas apoyándose en Pablo Iglesias y hace de esa necesidad virtud. Felipe VI lo está esperando como la regeneración de la política tradicional y Sánchez tiende puentes con los amigos que han modernizado, como en este caso, la Lehendakaritza. Para Urkullu el dolor de cabeza insoportable se llama Pablo Iglesias, un recién llegado, que se comporta como un leninista universitario: jamás alentará una España descentralizada (por cuanto lo que se pretende por Urkullu o Mas supone agraviar la igualdad de derechos de todos en beneficio de unos pocos) y habla (nos habla) con naturalidad de su carrera a Moncloa al tiempo que se entretiene purgando a los suyos. Urkullu es la burguesía que perdió la guerra (mayormente devorada, como vivió Orwell sobre el terreno, por los Iglesias de entonces) y no quiere permanecer aquietado -le recorre un frío violentísimo por la columna vertebral de su pueblo-. Abraza a Pedro Sánchez. Lo de los "presos políticos" es sólo un gesto de cortesía.  En fin, ya lo dijo el que mejor siempre lo dijo todo, "bien está todo lo que bien acaba, todavía, aunque el tiempo parezca adverso y los medios poco apropiados.

sábado, 18 de julio de 2015

POR FAVOR RUEGO ACUSE


ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO: Olivier Py

            RAMÓN BELLO SERRANO

            Olivier Py en el Festival de Avignon orla un escándalo puro y denso como un golpe seco en el estómago (no en las conciencias -de suyo más sufridas) interpretando El rey Lear. Hubo tres momentos en mi vida de lector que me cambiaron para siempre de forma primaria y pura. Siente uno como un temblor  y al reajustarse de nuevo, entero y calmo, ya siempre hay como réplicas que están ahí, no por recurrentes y familiares desasosiegan menos. Tres momentos. Primero fue Cervantes. Cervantes borra el disco y pone el contador a cero. El borrado es necesario (tanta lectura fatua y de fatuos) para un ejercicio de tan alta melancolía. En Cervantes hay perdón y compasión -quiero decir que Cervantes y su lector se compadecen para perdonarse de suyo- y esa virtud te concilia con un mundo poco conciliado.- Si el hombre duro se hace distinto ya para siempre al leer a Cervantes (se dulcifica gracias a la aceptación del perdón) un espumarajo de violencia innata acontece cuando Lear, tras mandar llamar a los señores de Francia y de Borgoña, dice (nos dice a sus hijas; aquí somos nosotros con Shakespeare, sus hijas y la avidez hecha llama) sí, nos dice: “Mientras, voy a revelar mi propósito secreto. / Dadme ese mapa”. En esa fatal decisión de decirlo todo (revelarlo todo -pues buena parte del todo es su propósito secreto) y procurar su reparto (Lear va a trocear su reino) Lear va a redimir con su gesto y sacrificio al hombre que despertó en los brazos religiosos de Cervantes. Pues si Cervantes gasta una ática moralidad Oliver Py, en Avignon, mostrando a un Lear brutal, lamina la interpretación piadosa y salvífica de Lear, para dejarnos el poso que contó su editor Samuel Johnson, tan conmocionado por la muerte de Cordelia que no pudo volver a leer las últimas escenas en muchos años. Lear tiene esto, una fiereza beligerante y de entraña, como de especie, compadecido (y compadeciéndose con nosotros) y perturbado por su error. Yo diría que un hombre es distinto tras haber leído a Lear. Pero faltaba un tercer estadio -que yo no busqué y ni siquiera intuí- que era San Pablo y su Epístola a los Romanos: el mundo entero.

             

 

Ramón Bello Serrano
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viernes, 10 de julio de 2015

 

ANTETÍTULO: PERFILES

TÍTULO: Casillas

RAMÓN BELLO SERRANO

La gente se llamará a engaño. La salida del gran capitán es peor que injusta: es mala. Triunfó el veneno. El cochero portugués arruinó el señorío del club madrileño. Quedan pocos señores en el deporte. Un tipo que entrena al Castilla siente celos de Benítez. Cerró su carrera, el Otelo arriscado y ríspido, de villana frente deprimida, con un cabezazo infamante al futbolista Materazzi. Florentino abandera el homenaje al gran portero, pero el presidente consintió al gran cochero su arcillosa doblez, esa torcida y culpable boca sucia, que ha maquinado lo imposible por hundir y echarlo por la borda. Y lo ha logrado.  Oporto es la división miniada, será un suspiro en un pliegue de sonrisa, no es una catedral y sí una parroquia aseada. Sara podrá decirle como se dijo Troilo, nos vamos de Madrid, de nuestro Madrid, “dejándonos apenas un beso hambriento y único, desabrido con sal de rotas lágrimas”. El hombre, llamado a señorear la tierra, es por naturaleza ingrato. El hombre prefiere el mandato de la envidia. Dante lo escribió de manera insuperable y orló el castigo: el de cerrar sus ojos y coserlos, porque habían recibido placer al ver a otros caer, yo sentiría lo mismo, placer distante y quizá no tan distinto, en coserle la mirada de Onán al portugués, mordido, como el del cabezazo, por el diablo de la envidia –según el cardenal Beasbal, famoso cazador de brujas, es Leviatán, el demonio de la envidia, agitándose en los mares que dominaba Enrique El Navegante sin haber pisado un barco, El Navegante, el más grande hombre de Oporto. Habrá aficionados que lloren el día de la gran mentira, el día que será, dirán, la gran fiesta de Casillas –lágrimas las habrá de todas clases, Shakespeare apuntó altísimo en un soneto (“…cuánta magia del demonio / oculta cada lágrima en su esfera”) para bajar, de un solo golpe (“…lavando las curiosas inscripciones / bordadas en la seda”)- cuando el portero, como el matador aprieta la tierra y la besa recogida del albero, se despida hablando en besos de una lengua rota.  El mal portugués lo sajó de un tajo. Ojalá levantes una copa nueva como una hostia incruenta frente al tiparraco del Chelsea.

sábado, 4 de julio de 2015

            TÍTULO: Francisco

            RAMÓN BELLO SERRANO

            Francisco I reconoce a Palestina. Los tiempos convulsos eluden los bizantinismos y la volatería de los teólogos relegados ha hecho decir a alguno de este Papa: en cada santo hay un hereje. El peronismo armó la república argentina entre lo bueno y lo malo y solícitamente emparejó a Evita con la Magdalena. El peronismo es un estado de ánimo o predisposición que va más allá de Perón, una manera de ser con la que se nace y que imprime carácter, algo que sólo entiende el argentino y que se difumina de tanto en cuanto por nuestro mundo continental. De manera asombrosa llegó al Vaticano con toda su fortaleza orgánica: Francisco promulgó Lumen fidei, redactada en su integridad por el otro Papa, mejor diríamos bajo su patrocinio y permanente aliento. Pero el asombro es menor por cuanto la disciplina del teólogo alemán se proyecta en la obediencia del jesuita argentino. El cristianismo antiguo y revolucionario de san Francisco tiene poco que ver con el reconocimiento palestino y los afanes cordiales para con los patriarcados. El día que Ratzinger temió por la Iglesia llamó al general y le dio acceso irrestricto con entrega de llaves –la renuncia es la potestad arrogantísima, sin aceptación-. Los defensores de Bergoglio son, irónicamente, los grandes colaboradores de la ortodoxia, llamados a la decencia de la disciplina. Temen los inquilinos de los grandes palacios y la pompa cede a favor de la circunstancia. Teme el mundo apetecible de la desobediencia y de las tentaciones. Pero la roca es hoy más roca: la obediencia no comete falta y en su caso al superior la imputa. Palestina ha dicho bien poco. La cortesía llega en un momento de cruzada –el horror islámico nació de lo que nació- y no está el patio para la pía alianza de civilizaciones. Francisco, de manera alegórica, se arrobó ante la Sábana Santa, tal y como el arzobispo Alberto, elector de Brandeburgo, exhibía un pedazo de la zarza ardiente y el maná traído del desierto. El desorden procuró “un hombre de mucho buen sentido y gran prudencia en las cuestiones prácticas” (DL) y hoy el mundo parece lo que el mundo pretende que sea y no lo que es: un generalato.  

viernes, 26 de junio de 2015

ANTÉTITULO: PERFILES

            TÍTULO : Carolina Bescansa 

            RAMÓN BELLO SERRANO

         Carolina Bescansa, secretaria de comunicación de Podemos, reproduce los vicios privados de la casta y carga la mano sobre los periodistas londinenses: ha sido una traducción inadecuada y “fuera de contexto”. Errejón, más honrado, ha dicho la verdad: “es una penalidad añadida, ya no hay conflicto –algo que sostuvo siempre algún sector de la magistratura- y la dispersión no tiene sentido” . Yo entendí siempre a Podemos y hoy parece que Podemos pretende no ser entendido. Podemos defendió a Chávez, Correa y Morales, sencillamente por un antiamericanismo no primario y sí militante –algo que Zapatero compartía y ejercitaba mediante sus extravagantes ministros de Estado- y esa fobia se tradujo –y se traduce- en la defensa cerrada de la teocracia iraní. La democracia no era recobrada –la fractura de la legalidad republicana es antinómica de la transición política- y los diversos referenda lo eran viciados de origen. Los profesores, por ello, entienden legítimo servirse de los medios de comunicación (los periodistas son libres de espíritu aunque vienen constreñidos por la patronal, sólo la intervención estatal de los medios aseguraría unos mínimos de calidad democrática) y defienden la discriminación positiva (esto es, la excepción al derecho fundamental a la igualdad) a favor de los lanzados por desahucio y en contra y a costa de la propiedad, como la presunción del derecho del preferentista o del hipotecado, discriminación que habría de afianzarse mediante oficinas de gestión y banca pública dependiente de los votos de ayuntamientos o comunidades autónomas. Hablamos, por ello, de viejas ideas que cristalizaron en los regímenes del socialismo real y en los desastres bolivarianos –y lo viejo y el fracaso dejan en mal lugar la solvencia de Iglesias o de Errejón- y que se parecen mucho a la ultraderecha europea, tal y como repite, todos los días, Felipe González, el gran patriota que necesitaba España en estos tiempos desordenados. Carolina Bescansa defiende a Iglesias de manera impropia. Ese vicariato no enerva la inanidad ideológica de estos discretos profesores. Iglesias no trae palabras ciertas ni curativas. Ni siquiera gargantas contenciosas.

 

viernes, 19 de junio de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Manuela Carmena RAMÓN BELLO SERRANO Resulta muy sencillo y sufrido escribir y perfilar de Guillermo Zapata, Pablo Soto o de la portavoz del ayuntamiento imputada por el día que, de manera alegórica o vintage, arrasó con la capilla cristiana universitaria. Es sencillo aunque injusto para los votantes del partido de Pablo Iglesias. Los votantes no son responsables (la responsabilidad es personal, de Zapata, Soto o de la portavoz Maestre) y el único politólogo al que cabría hacer un reproche severísimo es a José Luis Rodríguez Zapatero –pues Zapatero fracturó el consenso constitucional, alentó la memoria histórica como litigiosa y beligerante, cuestionó la unidad nacional- que, en definitiva, ha sido el padre permisivo e incapaz que ha conducido a los tristes afanes de Iglesias: el empeño en arrumbar el pacto constitucional, desnaturalizar la democracia, incautarse de los medios de comunicación y cuestionar la aplicación de las leyes. En estos prolegómenos de partido la posición de la alcaldesa Carmena cada día recuerda más a Jeremías en casa del alfarero –Jeremías es Pablo Iglesias que insta a Carmena a volver a empezar en el torno el cacharro que cuestiona y estropea- y su ideario- y su axiología democrática sufre por ello: Carmena sabe que Zapata es un canalla, Soto un voceras y la portavoz Maestre reo de su concepción del negocio público –su imputación la deja fuera de la política y del partido de Carmena. En el mirar está la clave. “Míreme a los ojos mientras le hablo” –le espetaba Hernández Moltó al esposo de la gran Carmen Posadas- y en el mirar de Monedero o Iglesias se columbran dos cañones recortados de la política española. Guillermo Zapata es algodón de azúcar comparado con la jefatura. Manuela Carmena es a título cívico una demócrata irreprochable. Lo fue hasta ayer cuando abdicó por insinuaciones del jefe que lidera a su grupo de concejales –no a ella- y esos borrones no desacreditarán sus muchas cuartillas precisas, elegantes y valerosamente escritas. Pero a Carmena le ha pasado lo que a los comunistas (los de siempre, no éstos) y es que se retestinan en la vejez, de ahí su cooperativa de madres –que no de padres- propia del socialismo real

viernes, 12 de junio de 2015

TÍTULO:  Conchita Pérez

         RAMÓN BELLO SERRANO

         Antaño valía un juramento. Poner a Dios por testigo es palabra de mayor cuantía. La testifical siempre lo era del menesteroso, del iletrado y sin recursos, del hombre que apelaba a lo más sagrado. Era hombre comedido y temeroso –sobre todo era temeroso de Dios- y por ello su juramento, respetuoso para con la ley mosaica, era argumento a tener en cuenta –pero la cuenta era una entre otras, de ordinario la contaduría del poderoso acallaba el juramento- y siempre quedaría en la memoria el afán del hombre que juró para reivindicar su inocencia. Julián Lago inició en la televisión el polígrafo o máquina de la verdad y hoy una señora, Conchita, se dedica a fiscalizar a toda esa fauna televisiva que a mí me fascina. Conchita ha pasado de ser, a su pesar, de una cuenta más en las moralidades de Jorge Javier Vázquez, a ser la cuenta definitoria y definitiva. En la discoteca y a voz en grito injurió a Isabel Pantoja una señora sometida a la jungla de cables de Conchita que se limita a decir: “miente”. Y en otro momento , cuando una tercerista, recién llegada y carne de cañón, defendió que jamás había ofendido a un cantante y que juraba en contra de la máquina,  gritó que “¡el polígono se equivoca!”, pero Conchita, muy serena, decidió rápida: “miente”. Hemos pasado del corazón y sus excesos al metal frío de la máquina. No hace mucho, cuando la gente juraba por cualquier motivo, les aplicaban una reconvención escolástica –a veces la aspereza escolástica, como una lluvia fría de preguntas y respuestas, ahorma el vicio del jurar en vano- y al reconvenirles se confirmaba la gravedad del acto de jurar.  Los Reyes Católicos abrogaron las iglesias juraderas pero conservaron el juramento en los pleitos. Simple o promisorio o de malicia, el juramento ha perdido todo prestigio o consideración: hoy se discute el juramento del obispo sobre el Evangelio o el juramento del soldado sobre la espada. A estas cosas se les llama antigüedades y al juramentado se le mira con más detenimiento, a excepción del juramento amoroso: el juramento de un enamorado no tiene más fuerza que la palabra de un mozo de cervecería. La razón de Shakesperare es hoy la de Conchita.

viernes, 5 de junio de 2015

TÍTULO:  Agustín Pantoja

        RAMÓN BELLO SERRANO

        Asió las riendas desbocadas del caballo, despidió abogados, y es hoy el hacedor del milagro de Isabel. De las muchas cosas que tiene dichas Isabel me quedé un día (uno de esos días luengos que anuncian el verano y que caen a plomo pese a venir avisados) con una frase en la que habló del golpeo –“me golpean sin piedad”-. Yo me recordé entonces (pues ya la vida es recordatorio, anuncio de la fatalidad) que Menéndez Pelayo habló de los espíritus frappants o golpeadores, “pues el diablo puede entrar muchas veces en casas de personas (Cantora) devotas y en monasterios y para inquietarlos hacer ruidos y estruendos, dar golpes en las puertas y en ventanas, tirar piedras, quebrar ollas, platos y escudillas y revolver todas las preseas de casa, sin dejar cosa en su lugar”.  Menéndez Pelayo recoge tal verismo en los libros de Ciruelo, y a mí me parece que el diablo entró en Cantora aupado a la tentación del dinero (una de las tentaciones padecidas por Cristo) que atesoraba don Julián Muñoz, al que Isabel adivinó el rabo, el rabo del diablo. Y en el entretanto y cuando la tentada se inició en los padecimientos nacieron las discordias entre Muñoz y sus letrados y la propia Isabel, regocijándose el infierno, pues desde Luis Vives sabemos eso –que no es poco- que “la discordia es el regocijo del infierno”. ¿Y qué lugar ocupa Agustín? Digo, de antemano, aunque el hermano de Isabel ninguna culpa tiene, que llamarse Agustín lleva una responsabilidad o cuarto voto: pues si Agustín, junto a San Pablo, resultó vendaval (en ocasiones agrios y de beligerancia extrema) para reordenar nuestra civilización, Agustín Pantoja es lo que no fue el santo: es apuesto, tiene presencia, estatura más que notable y un rizo negro que adorna una cabeza parecida al sevillano Trajano –cabeza de imperio; “el imperio de Isabel Pantoja”, que así lo dijo Lauren Postigo desde el Corral de la Pacheca- y que se ha convertido en el habitante perpetuo y vicario de Cantora.  No parece que a Isabel la visitaran en prisión los espíritus golpeadores: contrición, purificación y exorcismos; ramos, candelas y agua bendita, y devoción al ángel custodio. Pedro Ciruelo.

sábado, 30 de mayo de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Mariano Rajoy RAMÓN BELLO SERRANO Todo es ocurrencia para Mariano Rajoy. Es su fetiche: “nada de ocurrencias”. Pero la ocurrencia lleva en sí algo de urgencia. Urgente y ocurrente ha sido Esperanza Aguirre en la estación de fin de término. Y ese mal o enfermedad ha prendido en el alcalde Trías deseoso de liderar un frente que evite a la ocurrente Colau gobernar Barcelona. Así que, de repente, cuando el movimiento de Aguirre suscitó mayores críticas, la casta se apunta al cordón sanitario: no dejar a Podemos acceder al poder .Tramposos y jugadores de ventaja, la noche electoral, era proemio de “un montón de fichas de nácar iridiscente que entre criselefantinos destellos avanza hasta el centro del tapete”. ¿Qué hay de malo en las ocurrentes Carmena y Colau para administrar las dos grandes capitales de España? ¿Son los españoles tan ocurrentes para desmerecer el voto (un hombre un voto; aquí no hay ocurrencia). En otro final de término está Cospedal, quizá más entera para un ministerio de consolación, todo hubiere sido distinto y distante, quizá, a la reunión célebre de Zapatero e Iglesias bajo el amparo de Bono –otra ocurrencia, se dijo entonces-, así que las ocurrencias brotan ahora desde el silencio. Los barones no aplaudieron a Rajoy su análisis tras el descalabro (el aplauso era lo reglado, parece que la ocurrencia lo fue el silencio) y el trasunto de buena parte de la izquierda se ha corporeizado en esa otra ocurrencia de Pablo Iglesias. El ser de la ocurrencia propicia resultados de grado y jamás de fuerza. Tenemos el alto ejemplo de Cayo Lara. Lara ha sido el hombre que ha cerrado con llave al histórico PCE y la militancia no le ha destituido –pero esto era ocurrencia mía-, quizá porque ya no quedan comunistas, todos eran viejos y la mayoría han muerto. Trías, el único que en un principio reconoció la derrota, “hemos perdido” –palabras inolvidables por lo raras y complejas que son en la política- ha recapacitado en brazos del derrotado perpetuo, Mas, que le ha reprochado su fácil ocurrencia de perder el buque insignia de la nación catalana. Y al final Rajoy. “Sordo, inflado, sibilino, reticente y despectivo, como un magistrado oriental”. Ramón Bello Serrano ABOGADO (col. 2142)

sábado, 23 de mayo de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Nicolás Maduro RAMÓN BELLO SERRANO Como un Cristo muy llagado enseña Nicolás Maduro la reliquia embalsamada del comandante Chávez. Olvida que el primero de los comandantes, Fidel Castro, fusiló al héroe de Angola, el general Ochoa, por quemarse con la droga. Ni Cabello es Ochoa ni Maduro es Castro –da lo mismo uno que otro, las dos personas, Fidel y Raúl, son Castro- y Cuba acaba de mudar de la pobreza totalitaria al libre mercado de modo y manera brillante: los Castro hablaron –y hablan- de potencia a potencia, como un papa a otro papa, a Norteamérica. Francisco fue piedra angular para solventar la guerra (Francisco es peronista y en nada bizantino) y el color de la república cubana remaneciendo cuanto más agradable resulta odioso para Maduro –Monedero lo definió de un golpe: “Chávez era un político de raza; Maduro un conductor de autobús”- al que Iglesias hincó ese colmillo que enseña torcido y de lobo, y que luego sajó la carótida del purgado. Hay una lectura analógica –injusta- entre Monedero e Iglesias. Monedero no ha pasado de las carreteras provinciales, pero su manera de conducir no es la del conducator Iglesias. Y desde un criterio anagógico o salvífico la redención de Monedero lo es, a ojos de la virtud política, la del comité de salud pública que, de repente, le da la espalda y le mira, ya sin remedio, a través de los ojos separados de Iglesias. Los últimos días de campaña, hoy suspensa a la manera de la ficción legal, Monedero e Iglesias volvieron a Venezuela. Iglesias, en una entrevista río para la televisión, en plena resaca de lo de Cabello, volvió a calificar a los terroristas como hacedores de “violencia política”. Y Monedero, que ha tenido la fortuna de vivir en un país libre para asumir la purga y sólo la purga, ha dicho: "Me siento desencadenado, Pablo me tiene cierta envidia". A Chávez le desencadenó la muerte en el instante en que los Castro procedían a mudarse de camisa. Desde San Pedro se arrumbó el muro de Berlín y desde San Pedro, otra vez, la libertad se aposenta en las viejas repúblicas. Chávez se aparece como pajarito que trina a Maduro y Monedero va mudando a cacatúa a la que nadie escucha ya. A la fuerza ahorcan

sábado, 16 de mayo de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Gaspar Llamazares RAMÓN BELLO SERRANO Gaspar Llamazares, toda la vida en política, acaba de centrar su campaña para el principado de Asturias en una descalificación genérica contra el arzobispo de Oviedo al que ha calificado de “tridentino”. Para Llamazares Trento fue la contrarreforma a los cristianos reformados que, como Lutero, llamaron a “los príncipes a matar a los ofensivos campesinos como perros rabiosos, a apuñalarlos, a estrangularlos y destruirlos como mejor puedan y así recibirán los príncipes la promesa del cielo”. Martín Lutero tras su brillante censura al catolicismo –que lo fue- provocó que la Iglesia ordenase en Trento el desorden que desde el tiempo beligerante de San Pablo había confundido debilidad y desorden –ya escribió Tomás Moro: “se hizo débil por causa del débil, para poder así atender a otros hombres débiles gracias, precisamente, a su propia debilidad”- y Pío V pudo alumbrar un catecismo riguroso o, por mejor decir: rigoroso. Llamazares, toda la vida en la pomada, se nos ha hecho, además, un aficionado notable a Francisco I. Llamazares (un caballero solvente frente a la insolvencia peligrosísima de Pablo Iglesias) cree que Francisco protagoniza “un nuevo rumbo” incompatible con el delito del arzobispo de Oviedo que se ha preocupado por las clases de Religión. Las clases de Religión van más allá del culto: el arte, la filosofía, la arquitectura, la retórica y la historia, la política, nuestra civilización judeocristiana, el deseo de saber y de sabernos, lo que Ortega llamó visciencia: una manera de ser y vivir de los pueblos. La contaduría de la civilización es distinta (y aún distante) al afán catequizador. Los totalitarismos, de los que tanto supo, sabía y sabe, el doctor Llamazares, entregados a la corrupción de la soberbia, alzan la mano sobre la espalda del arzobispo que Llamazares cree ser provocadora para con la sociedad asturiana. Y en esa provocación cree Llamazares provocar de suyo la respuesta del pueblo que, en el entretanto, ha hecho de su vida un particular batallar, el de Covadonga. Llamazares confunde la ordenada escribanía de Trento con la oreja sajada de Malco. Ramón Bello Serrano

sábado, 9 de mayo de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES

TÍTULO: Moreno Bonilla

RAMÓN BELLO SERRANO

El campeonato de la política andaluza viene exportando las malas maneras del campeonato del balompié. Barcelona y Real Madrid concluyen que es natural derrotar a los rivales de manera escandalosa –no se  confirman con ganar y del resultado abultado pasan a la humillación y de la humillación a la barbarie del circo romano.- Cuando Messi o Ronaldo capitanean goleadas groseras un amago de rubor nos invade frente a esta intolerancia del gigante irrespetuoso con el humilde adversario. Son cocheros que tratan a patadas al contrario, incapaces de proveer una salida digna, faltos de educación deportiva, en suma: si aplastas al que pierde faltas, de principio, a la esencia de la competición: la lucha leal. Para desgracia y de otro modo (aquí no hay identidad, aunque sí de razón) la presidenta andaluza ha soportado este detestable comportamiento. Tras demonizar a Chaves y a Griñán (otro gesto de mala educación inaugurado por la nueva checa) la presidenta en funciones, ganadora indiscutible de las urnas, soportó y soporta que le pasen a la firma pactos (como si los programas electorales no fueren el pacto supremo con los ciudadanos que luego castigan o premian) y exigencias para con otras personas: Chaves y Griñán de un manotazo y sumariamente (ay el juicio sumarísimo de la checa, los que marcan con pulseras moradas a los periodistas, los que hacen la purga a Monedero y le exigen, como en toda purga, que se declare culpable –si quiera un momento- ante y frente a todos) pasados por las armas, con escarnio, incapaces de un gesto de concordia y respeto de los bárbaros –uno se ha marchado y el otro ha prometido dejar la política agotando el poco tiempo que le queda-. Ciudadanos que parecía haber llegado a la política con la claridad compatible con la liturgia democrática, primero hizo para después deshacer, emborronó y hasta pegó un puntapié al tintero, en un inicio nacional decepcionante para Rivera. Queda Moreno Bonilla. Y quizá el gran derrotado pueda conforme a una digna política de Estado propiciar que el voto andaluz concluya donde debe. No hay mal que por bien no venga.

Ramón Bello Serrano
ABOGADO (col. 2142)
MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569)
MEDIADOR SANITARIO
HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO

Fax : 967 52 18 24 



sábado, 2 de mayo de 2015

            TÍTULO: Manuel Chaves

            RAMÓN BELLO SERRANO

            José Antonio Griñán se marcha de la política como un caballero. Se marcha haciendo política. Cuando un magistrado cuelga la toga suele colgar, de paso, al amigo. Es lo que ha ocurrido en un país donde todo es ocurrencia (por decirlo al modo del presidente Rajoy) y que asiste a la incomodidad entre lo nuevo y lo viejo. Griñán, caballero melancólico, ha colgado dos pescuezos de una sola toga y se ha llevado por delante a Chaves, que deja la política de fuerza y no de grado –en realidad la deja como un cochero-. Iglesias y Rivera, recién llegados, juegan el mismo partido que Susana Díaz o el ministro Alonso o la vicepresidenta primera. Son jóvenes y orlan su futuro con el resto de jóvenes, desde el joven Rey hasta el penúltimo de nuestros estudiantes, el futuro demanda vida y abjura de la ruina. Rajoy vive –injustamente- el habernos mejorado como un ejercicio severo de ingratitud. Peor aún: vive el período electoral cercado en la deslealtad de los suyos. Los mejores tiempos fueron los de Felipe González, Santiago Carrillo, Manuel Fraga y Adolfo Suárez –era la alta política concediendo beligerancia a un ya presente Mariano Rajoy- para llegar a la plenitud con  Aznar. Toda aquella gente es hoy gente privada dedicada a otras cosas, centrada en su tiempo que es el mismo tiempo que corresponde a Rajoy, el tiempo al que se reintegra, voluntariamente, José Antonio Griñán –el mismo tiempo que ha tejido la soga de la que ya cuelga Chaves.- No es ocioso el permanente recuerdo hacia Rubalcaba (lo echa de menos Rajoy, como yo añoro a Pérez Castell o a Cabezuelo –también mi escritura es de otro tiempo y no de este en el que afloran jóvenes poco documentados) en lo que ya es un pequeño fortín que defiende el presidente con anuncios electorales de ruina. Chaves no comprende los reveses de la joven  Alaya ni las urgencias de la más joven presidenta andaluza. En esta incomprensión hay un gesto de vejez o ruina política. Griñán lo comprendió cuando le aforaron a la fuerza. Ayer se anudó la soga con la soltura del hombre cabal para escándalo del señorito andaluz y perplejidad del viejo Rajoy instalado en sufriente vejación.

viernes, 24 de abril de 2015

TÍTULO: ALBERTO GARZÓN

RAMÓN BELLO SERRANO



¿A quién votará usted las próximas elecciones? –me lo pregunta una señora muy educada, sabedora que el voto es secreto, pero precisamente y por ello, en la certeza que me pregunta con gran liberalidad.- Estamos en el café Milán, a media mañana, y leo atentamente lo dicho por Alberto Garzón. Garzón es el chico joven que Cayo Lara ha dejado tras hundir al comunismo español (yo lo adiviné enseguida cuando le conocí un  día en una pastelería de Toledo) y ha dicho, Garzón, que la Guardia Civil se dedica, en el estrecho, a <<asesinar inmigrantes>>. Le digo a Josefina, en la barra del café, que los socialistas descubrieron muy pronto a la Benemérita, y que Alberto Garzón no puede excusar su proceder alegando ser muy joven. En realidad el político más joven de la democracia española es Felipe González. Es hoy el gran puntal de Felipe VI, el socialista que empuja, con decisión, a Pedro Sánchez y, de seguido, lo que hace Felipe González es algo muy difícil de hacer pero muy sencillo de nombrar: es un ejercicio permanente de patriotismo. No tenía necesidad. Pero fue dar un paso y su presencia es ya imprescindible. Los grandes hombres de Estado tienen siempre un armario colmado de desgracias e infortunios, también de hechos reprobables, incluso ilícitos, pero remanecen cuando son más necesarios y la sociedad vive, en cierta medida,  suspensa. Las encuestas dicen que el votante socialista es jubilado y apegado al pasado. Yo soy alguna de estas cosas. No estoy jubilado pero sé que el futuro de mi patria pasa por la monarquía constitucional, el pacto necesario entre las izquierdas y las derechas, además de escuchar con avidez y provecho las cosas que dice González. Causa admiración el predicamento de Pablo Iglesias y sus profesores –y esta es una cruz que siempre cargarás a cuestas, Cayo Lara- y su inanidad política. Resulta decepcionante haber perdido la gran ocasión de liderar la izquierda española –el problema es el desconocimiento de la propia historia, la frivolidad, la dejadez y la incuria- y asistir al espectáculo rácano y provinciano de los populares. Felipe tiene razón. No le faltará mi voto.

sábado, 18 de abril de 2015

ANTETITULO PERFILES
TÍTULO RODRIGO RATO
RAMÓN BELLO SERRANO
No te digo trigo por no llamarte Rodrigo. Cobarde. Pecador. La cobardía de Rato es, naturalmente, política. Rato es un hombre solo, un privado. Hoy no está en la vida pública pero la vida pública está en Rodrigo, los españoles en crisis perpetua habitatan el alma sorda del banquero y el partido de Rodrigo ya no es el partido popular o la bancada que lo quiso ver en la presidencia del Gobierno. Los que estaban en la pomada hablaban de Rodrigo y en el habla se percibía un terno que siempre da el prestigio del dinero -del dinero burgués y de usía-, pero hoy, en la actualidad, hablan de Rato, con desprecio, "nos decepciona y apena" -han dicho, nos decepcionó Rato. No te digo trigo por no llamarte Rodrigo. Qué decepción. Ya no quedan caballeros de pistola y con honor. Pujol echa la culpa al muerto de su padre y Rato se dedica al bizantinismo: estoy en mi derecho de amnistía, jamás guardé dinero en Gibraltar (¡Gibraltar español!), no por ser acomodado soy distinto o distante a los demás o a los otros. La cobardía moral de Rato es la palabra de hoy, sus comunicados de prensa (ay) soberbia doblada de soberbias, mejor el silencio, no salir de casa, no decir nada, y tentar la culata del revólver alegórico con su bala de plata -por Dios, siempre alegórica- redentora, el disparo que enerva la vergüenza moral. ¿Enervó la desvergüenza Pujol? Envió la artillería -doña Marta Ferrusola con puya y peto de picador. ¿Enervará el sofoco el privado Rato? Por de pronto ha sacado su trompetería tramposa y onanista a las calles hoy tan sucias de Madrid. Rato,Rodrigo. No te digo trigo por no llamarte Rodrigo. El magistrado ha de ser serio, honrar su palabra empeñada, dignificar el crédito de su casta, apartándose de grado, jamás de fuerza, como un deber de casta (mejor que el desgaste, el pistoletazo del honor). Pudo ser jefe del Gobierno. El cuaderno azul de Aznar cedió en favor del registrador al que nadie le conoce avidez venenosa del dinero sin medida.

sábado, 11 de abril de 2015

Abogado Ramón Bello Inicio del mensaje reenviado: De: Ramon Bello <belloserranoramon@gmail.com> Fecha: 10 de abril de 2015, 14:42:48 CEST Para: Virgilio Liante <vliante@latribunadealbacete.es>, Director La Tribuna <director@latribunadealbacete.es>, JFLópez <jflopez@latribunadealbacete.es> Asunto: Fwd: artículo bello Serrano PERFILES 4 de marzo de 2015 Abogado Ramón Bello Inicio del mensaje reenviado: De: "Virgilio Liante" <vliante@latribunadealbacete.es> Fecha: 7 de abril de 2015, 10:20:16 CEST Para: "Ramon Bello Serrano" <belloserranoramon@gmail.com> Asunto: Re: Fwd: artículo bello Serrano PERFILES 4 de marzo de 2015 OK From: Ramon Bello Serrano Sent: Tuesday, April 07, 2015 9:57 AM To: mailto:director@latribunadealbacete.es ; jfLópez ; Virgilio Liante Subject: Fwd: artículo bello Serrano PERFILES 4 de marzo de 2015 Buenos días: al no haber habido periódico el sábado Santo, ENTIENDO QUE ÉSTE ES EL QUE SE SALDRÁ EL PRÓXIMO 11 DE ABRIL. Confirmármelo y acusadme recibo. Gracias. Inicio del mensaje reenviado: De: "Virgilio Liante" <vliante@latribunadealbacete.es> Para: "Ramon Bello Serrano" <belloserranoramon@gmail.com> Asunto: Re: artículo bello Serrano PERFILES 4 de marzo de 2015 Fecha: 30 de marzo de 2015, 19:30:04 CEST ok. From: Ramon Bello Serrano Sent: Monday, March 30, 2015 6:36 PM To: Director La Tribuna ; redaccion@latribunadealbacete.es ; Virgilio Liante ; JFLópez ; Bello abogados ; Bello abogados Subject: artículo bello Serrano PERFILES 4 de marzo de 2015 RUEGO ACUSE BUENA SEMANA SANTA ANTETÍTULO: PERFILES TÍTULO: Sergio Ramos RAMÓN BELLO SERRANO Sergio Ramos comete un error vencible al testimoniar su afecto a los deudos de la tragedia aérea en torno a un tweet desafortunado. Todo es red social. La anécdota de Ramos (el hombre que redimió al Madrid en Europa amortizando al cochero portugués) ilustra la soledad del hombre que se engaña de propósito y que compite, a diario, por hallar seguidores a cientos y estar, al menos, en las redes básicas de Twuitter, Facebook o Google+ (Fernando Fuentes y yo estamos, además, en Tumblr –creo será desde allí, Fernando, el lugar oportuno en que cuentes la última de Abbot & Costello referida a nuestra querida asociación recreativa). Las redes física y literalmente te enredan y se procura muy difícil desmadejarse. El oficio de vivir (a salvo algún tocado con suerte) tiene su disciplina y lo que antaño se llamó uso social –el uso va más allá que la mera cortesía.- La cortesía de la red nos obliga a acusar recibo, pacientemente y de manera obligada, a quienes nos brindaron amistad, siendo ineludible cuando la amistad fue solicitud nuestra. Ocurre que nuestra bolsa de amigos crece y se multiplica y los mensajes se centuplican haciendo imposible el trato social. Hay, ciertamente, una herramienta que Fernando me enseñó y se trata de eliminar al amigo virtual sin que el amistoso impertinente se entere –pero nosotros preferimos ir de cara, mejor al frente que de perfil o costado, mejor así que Abbot & Costello) aunque yo sigo creyendo en el servicio postal, los libros deslomados y anotados, también en el café en que podríamos hablar de Heinrich Böll y de Acto de servicio y del happening, Fernando. Sergio Ramos y su error vencible (el peor de los errores, el invencible error, sudario del capital pecado) viven en un mundo de mensajería instantánea que lo es todo salvo social. Lo social requiere de alteridad (requiere al otro) y entre el requirente y requerido media un mundo de cortesía, elegancia y buen tono. Es difícil acertar. Sigo la actividad de Fernando de manera muy cercana: siendo tan moderno es un referente del saber estar caballeroso. Tenemos pendiente un café para hablar de Heinrich. Nos divertiremos. Mucho. Ramón Bello Serrano ABOGADO (col. 2142) MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569) MEDIADOR SANITARIO HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO belloabogados@icloud.com belloserranoramon@gmail.com www.belloabogados.com 967 21 66 21 967 10 09 03 Fax : 967 52 18 24 Marqués de Molins, 7, 4º 02001 ALBACETE Ramón Bello Serrano ABOGADO (col. 2142) MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569) MEDIADOR SANITARIO HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO belloabogados@icloud.com belloserranoramon@gmail.com www.belloabogados.com 967 21 66 21 967 10 09 03 Fax : 967 52 18 24 Marqués de Molins, 7, 4º 02001 ALBACETE

sábado, 28 de marzo de 2015

TÍTULO : Rosa Díez

            RAMÓN BELLO SERRANO

         Tras las bobadas dichas por Rosa Díez, aminoradas por la sorpresa de acogerse a nuestra gran iglesia, la de Churchill, sólo me resta decir que mi admiración, de suyo grande, empieza a decrecer. La señora Díez preside un partido radical que fue la voz de la decencia en el País Vasco y en toda España. La decencia, de ordinario, es un valor difuso para los grandes partidos, y la señora Díez, armada en su dureza política, descabezaba todos los días a Zapatero, izándose en la tribuna del congreso con un deje jacobino. Su severidad, que tantas razones políticas ganó, quiere hoy recobrarse con un pago, también severo: su mejor servicio a la patria es convocar un congreso extraordinario al tiempo que presenta la dimisión y posibilita refundarse con el exitoso proyecto de Rivera –que no es tan radicalmente ortodoxo- sin caer en tentaciones de purga y expulsión. Nada menos que Churchill y su apelación al liderazgo en los tiempos de tribulación –coincide Rosa Díez con el presidente Aznar en este entusiasmo secreto-, el Churchill del que dispone usted lector (rápido, rápido, no se duerma o confíe) en la librería Circus, de la monumental biografía de Roy Jenkins, en dos tomos, por menos que lo que paga por un desayuno de diario. El tren de Rosa Díez llegó a la estación de término (es un error confundir el camino de hierro, la vía del radicalismo mismo, con la máquina viajera, en este caso la de Díez) y es justo que algunos de sus compañeros sean maliciosamente injustos y quebrantadores de promesas menores para con Rosa. Por cuanto la promesa de altura era y es: lo constitucionalmente pactado es valor insobornable frente a todo; la Constitución del 78 es la axiología de nuestra libertad; las palabras mayores exigen sacrificios colectivos –pero también exigen el sacrificio singular.- Los que hemos seguido a Rosa Díez con profunda admiración, de ahí nuestro voto alegre y radical, deseamos que mude pronto su agria amargura y  reafirme con su marcha sus principios tan necesarios para con la patria. Churchill ganó la guerra y perdió las elecciones. Díez sólo ha perdido las elecciones. Sabe cuál es su deber.