ANTÉTITULO: PERFILES
TÍTULO: Osama
RAMÓN BELLO SERRANO
La esperanza es habladora. Hablar poco o nada –mejor no decir nada- quizá mejor que lacrimatorios o botellas de lágrimas –terra damnata-. En la prosperidad. Mejor. Siempre hay algo mejor –mejoría de lo menos bueno- pese a que el tiempo tiene sus rarezas: una de ellas, que no la mejor: lo mejor es enemigo de lo bueno. Vallaud-Belkazem es la ministro de Educación francesa que ha impuesto el dictado en las aulas. La libertad principia en las iteradas llamadas de la lengua. La educación antigua remanece en Francia: centralismo, solidaridad, himno y patria común –la madre patria.- Valores republicanos (patriotismo republicano dijo el tipo que confundió lo mejor con lo bueno: España concepto discutido y discutible) grabados al tuétano de la izquierda francesa. Mañana: gente de mano suelta. Los refugiados hablan poco o nada –mejor no decir nada; llegar a puerto cuanto antes; dispuestos a competir por un buen dictado en las aulas- y nos recuerdan el hambre, la desidia, el marasmo y el miedo: el medievo. Son refugiados religados en el fútbol –olvidamos a los perezosos califas (nuestros) tolerantes- y en lo bueno, todo es un subseguirse sin pausa en el refugiado –acepta la decimación (los cadáveres de playa), no discute ni distingue, qué mejor que un buen dictado; qué mejor que el descanso junto a la llama de la lengua; qué mejor (lo bueno no pretende mejoría de fuerza aunque sí de grado) que la lealtad buena y la condolencia nuestra –es el dolor que ayudamos a llevar, que conllevamos, el dolor bueno frente al discurso público entusiasta, mejor, mejor, más lejos, ultra, ultraísmo, mejor calla y no digas nada, calla y ora-, ese refugiado en Getafe, Osama, les llaman migradores, se quedan a cambio de nada, nada tienen, no mejoran nuestro legitimario tercio, pero anuncian lo bueno que hay a ras (como lo malo) si escarbas un poco: da un poco de lo tuyo; dar un poco es siempre bueno, ya dar supera a la promesa de dar mejor, eso se enseñaba en los dictados de la escuela –“hizo el mar de metal fundido, de diez codos de borde a borde”- . Lacrimatorios. Botellas de lágrimas. Despabiladeras. Siempre sacando a su pueblo de Egipto.