viernes, 20 de noviembre de 2015

ANTETÍTULO: PERFILES

            TÍTULO: Victoria y Laura

            RAMON BELLO SERRANO

            Todo ha de ser indoloro. Se pretende un cristianismo amable y sencillo que redima a través del uso social y la mera cortesía –fuera la sangre y la espina.- Una respuesta indolora –o mejor no respondas, no hagas nada, quizá la candela votiva- al talión y la moneda que borbolla sangre –que vayan, bueno que vayan ellos, nuestros soldados, mejor que nuestros les llamaremos los, los soldados, que ellos vayan- y que a mí siempre me recuerda a Oriana –le dijeron de todo a la Oriana terminal, religándose en su cáncer, de todo le dijeron cuando se pronunció: somos mejores, nuestra civilización es un triunfo, cuidémosla, defendámosla, sentid rabia, sí, pero sentid orgullo-. Siempre se pronuncian los mismos. Indoloro. Anima forma corporis, cierto, pero nadie dijo que fuera fácil. Indoloro es, también, el exabrupto de Laura Casielles a las puertas de la embajada francesa: Felipe González lo dijo muy bien –son la misma cosa, aunque no lo sepan, como el FPÖ-. Pero estas representaciones no son nuevas, vienen de antiguo, es perder el tiempo confrontarlas (el tiempo lo pierde Herzog –no lo pierden Savater y Trapiello, patriotas) cuando lo perentorio es luchar, al menos por nuestros hijos –difícil es luchar en privado (no vale nuestro corcusido hermenéutico) pero no lo es tanto reivindicar lo público: la libertad: de comercio, culto y de opinión: “lucha por la buena lucha”, la buena lucha quizá orille a gentes como Casielles, eso importa poco ahora (importó poco antaño cuando Normandía se pobló de millares de cruces) o a la alcaldesa de Córdoba, doblemente silenciosa, condolencias el primer minuto, protestas del segundo que deslegitima el primero. Victoria López es su nombre. Victoria López y Laura Casielles. A Oriana Fallaci le hubiesen durado un punto y una coma (Casielles llamó “putos fascistas” a los españoles que entonaron La Marsellesa en la embajada; y López se apresuró a pedir un minuto de silencio para las víctimas de los bombardeos franceses) aunque ya digo que la lucha ha de soportar, como un deber, a la quinta columna: apareció también Zapata, Zapata y los judíos, Zapata e Irene Villa, Zapata la segunda vez en la Audiencia Nacional: duchado y aseado.

Ramón Bello Serrano
ABOGADO (col. 2142)
MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569)
MEDIADOR SANITARIO
HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO

Fax : 967 52 18 24 



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