viernes, 24 de junio de 2016

TÍTULO: Oscar Pistorius RAMÓN BELLO SERRANO Ocurrió como en La pata de palo de Espronceda. Oscar Pistorius mudó sus piernas acortadas por dos piernas transtibiales construidas en fibra de carbono. Sus piernas le permitieron competir aunque su uso generó protestas. No se protestaba el pundonor del atleta y sí la ventaja injusta que le proporcionaban sobre otros corredores que, como en el cuento de Espronceda, no llegaban al buen hacer del fabricante de La pata de palo. El pernero era Mister Wood y el ambicioso despernado le exigió las mejores piernas del mundo, capaces de transitar el universo mundo; en suma: una pierna que anduviese sola, tan notable, que el despernado preguntó al pernero cómo no había prescindido de las suyas, de carne y hueso para amoldarse las mejores de palo. Algo de esto le pasó a Pistorius. Sus piernas de carbono le hicieron un ejemplo para el mundo y para el atletismo. Era asombroso verle en un formidable equilibrio al tiempo que atacaba la carrera y las quejas de sus competidores (no tan afortunados como Pistorius) cedían por admiración. Un día Pistorius mató a su novia la modelo Reeva Steenkamp, de cuatro disparos, tras golpearle repetidamente la cabeza con un stick de cricke. A Pistorius como el despernado del cuento de Espronceda sus patas de carbono le pudieron sostener en su largo peregrinar por los tribunales de justicia. Hay que decir que su pernero hizo un trabajo formidable: logró una condena de no culpabilidad y sólo pasó unos meses en prisión hasta que un tribunal de apelación le condenó a quince años. Y es aquí donde Pistorius avergonzó al universo mundo. Miró de frente al tribunal, se despojó de sus piernas de carbono, se remangó los pantalones y caminó sobre sus piernas tullidas, todo para mover a compasión. Pistorius quiso decir que pese a las piernas de carbono y su coraje deportivo, como personal, era un minusválido apenado de su falta. Quiso decir que el triunfo compartido en el amor con Reeva, sólo era un trampantojo. Pero no. La mentira era el propio Pistorius recibido en la secta de los viles, injuriando a los deportistas paralímpicos, añadiendo mal al mal, proveniente del ojo falso de la pena. Ramón Bello Serrano ABOGADO (col. 2142) MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL (3401569) MEDIADOR SANITARIO HABILITADO DEL TRIBUNAL ECLESIÁSTICO belloabogados@icloud.com belloserranoramon@gmail.com www.belloabogados.com 967 21 66 21 967 103 903 Fax : 967 52 18 24 Marqués de Molins, 7, 4º 02001 ALBACETE

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