ANTETÍTULO: PERFILES
TÍTULO: Alfonso Guerra
RAMON BELLO SERRANO
Alfonso Guerra acaba de llamar mal criados y golpistas a los diputados de Pablo Iglesias. Felipe González llegó a compararlos con la ultraderecha europea. En el entretanto asistimos a las grandes moralidades de hoy. Penélope Cruz, amparada por doña Pilar Bardem - la reina madre (la otra reina madre es Hernández Moltó) de los actores millonarios- se siente <<muy próxima>> a Pablo Iglesias, y participa, a su modo, con la frivolidad propia de las princesas de Tolstoi, en el golpe de don Pablo. El golpe consiste en desmontar, pieza a pieza, el pacto constitucional, despreciar a los actores de entonces (Guerra lo fue destacado) y descorbatarse –algo a lo que Carrillo, como buen comunista, jamás se prestó- para instalar algo más viejo todavía: el peronismo aunque con una deriva más peligrosa, la del bolchevique que mira a los jacobinos como un estadista superior. Y hasta con asco. Corcuera y Nicolás Redondo le sacuden todos los días sin atender a que el tiempo pasa para todos y todo. No hay comunistas en España porque se han muerto todos. Y de los socialistas que gobernaron largos años a cuenta de las libertades que nos dimos todos ya quedan pocos o casi ninguno. Así que un joven votante de Podemos sólo puede recibir como una vejación intolerable las palabras de Guerra, le suena a muy antigua la veneración de Antonio Machado, y cree que en el 23-F hubo sobreactuación de muchos y mantos protectores, además de hallar injustificable que González pueda decir (a salvo que lo diga dolosamente) que Podemos es igual que el Partido Popular (danés) o el Polo de la Libertad holandés. Naturalmente que Felipe González y Alfonso Guerra llevan razón. Diríamos que llevan la vieja Razón de Estado que tan formidablemente ha glosado Kissinger en su también formidable último libro Orden Mundial. Pero Felipe y Alfonso son viejos –más viejo es Kissinger- y el mundo es de los jóvenes, de los salones de Penélope, y de la arquitectura pueril de Iglesias –más joven es Fukuyama y su recentísimo Orden y Decadencia de la Política. En el mundo de Iglesias conviven la intelligentsia de los profesores y sus pasdaranes . Son la misma y vieja cosa.
Ramón Bello Serrano
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