sábado, 10 de enero de 2015

​ANTTÍTULO: PERFILES ​TÍTULO: Leclerc ​RAMÓN BELLO SERRANO ​Europa padece, como en todo período de entreguerras, el racismo. También padece los embates frente a la democracia liberal, cuanto no la deriva del fascismo o del nuevo falangismo de Monedero. El denominador común es partir o quebrar la democracia liberal o los tres principios básicos: libertad de mercado, de culto y de expresión. Del culto se ocupa el racismo, la fobia al otro o el alcalde de Wissous, que negó el entierro de una niña romaní –más derecho había en el nacional francés que en la paupérrima familia de la gitana muerta.- Para los mercados hay una propaganda gruesa (Alternativa por Alemania, el Frente Nacional de Marine Le Pen) y frente a la prensa libre, a la que le niegan su contrapoder legítimo, están los profesores, propagandistas más estilosos y joseantonianos –esto último lo desconocen. Para desgracia de todos (o para desgracia de la mayoría) Cataluña vive en el desprecio al otro (<>, escribió de manera precisa Camus, pero no es el fascismo de Nicolás Maduro, ni de Errejón -quizá tampoco lo sepan y lo desconozcan) que es una forma (y fórmula) ya antigua de recreación novedosa de su mitología a través del discurso único (desprecio a la discrepancia) y el anuncio de la intimidación, prolegómeno de la violencia. A salvo el intelectual comprometido, caso de Vargas Llosa, pues la libertad es irrenunciable y no admite matices, la apócrifa progresía quedó sepultada por el empuje de Iglesias (que tampoco admite matices) y asistimos hoy a estas nuevas moralidades que aplauden la fortaleza de Syzira y disculpan los errores de los hermanos Castro, achacable al bloqueo. De aquí que se entendiera mal a Felipe González (en realidad se le entendía todo) cuando metió en el mismo saco a los unos y a los otros (<>) para recordar(nos) que Iglesias nos conduce a <>: <>. Y que esa arquitectura ya era conocida en Europa –Beppe Grillo en Italia o Marine Le Pen en Francia- . El alcalde Leclerc es la despiadada metáfora de nuestro tiempo –quizá tampoco lo sepa. ​ belloserranoramon@gmail.com

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